Según trascendió, se trata de una iniciativa que permitirá utilizar divisas guardadas fuera del circuito formal –como cajas de seguridad o “el colchón”– para comprar bienes sin necesidad de justificar su origen ante la Agencia de Recaudación y Control (ARCA).
El proyecto contempla una serie de desregulaciones y cambios administrativos, sin pasar por el Congreso, para evitar que se configure como un blanqueo tradicional.
El objetivo oficial es generar confianza en los ahorristas para que incorporen esos fondos al sistema sin temor a futuras penalizaciones.
Dolarización endógena: el plan para que circulen los dólares guardados
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El Gobierno avanza con un plan para que los dólares guardados circulen sin controles ni explicaciones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que se busca remonetizar la economía, pero no con pesos sino con dólares. “Vamos a hacer que la gente esté más proclive a sacar sus dólares del colchón, caja de seguridad o donde sea, y gastarlos”, afirmó en una entrevista reciente.
La medida se coordinará entre el Ministerio de Economía, el Banco Central y ARCA, y permitiría el uso libre de divisas para comprar bienes durables, vehículos, inmuebles y otros activos, sin exigir pruebas del origen de los fondos.
También se evalúa facilitar depósitos bancarios en dólares mediante simples declaraciones juradas, eliminar la justificación patrimonial en las declaraciones de Ganancias y limitar el cruce de información patrimonial que hoy permite a ARCA detectar inconsistencias.
Del colchón al mercado: ¿por qué se habla de "remonetizar" la economía?
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Del colchón al mercado: el plan de Luis Caputo para hacer circular los dólares en la economía.
El concepto de remonetización hace referencia al proceso de inyectar dinero nuevamente en el sistema económico, para facilitar las transacciones comerciales y dinamizar la actividad.
En este caso, el plan del Gobierno apunta a que esa remonetización se dé en moneda extranjera, aprovechando el alto volumen de dólares atesorados por los argentinos fuera del circuito financiero formal. De acuerdo con datos oficiales, esa cifra superaría los US$ 200.000 millones.
Permitir que esos fondos ingresen a la economía sin trabas ni controles significativos podría mejorar la liquidez, fomentar el crédito y apuntalar el consumo, según el razonamiento oficial.
Una disrupción fiscal: qué cambia en las declaraciones patrimoniales
El tributarista Sebastián Domínguez explicó que el Gobierno podría avanzar en una modificación del esquema de declaraciones juradas que implica eliminar la obligación de justificar consumos, ingresos y bienes acumulados.
“En su máxima expresión, se eliminaría la obligación de detallar los bienes al 31 de diciembre en la declaración de Ganancias”, afirmó. Esto significaría que ARCA ya no contaría con herramientas clave para fiscalizar el patrimonio de los contribuyentes.
Domínguez consideró que se trata de una medida con efectos disruptivos para la administración tributaria, que perdería capacidad de cruce de datos y verificación de inconsistencias. A cambio, el sistema se enfocaría en declarar solo las rentas, como ocurre en países como Estados Unidos.
¿Riesgos o impulso económico?
El plan es ambicioso y polémico. Mientras el Gobierno busca dinamizar el circuito económico con dólares de los privados, los especialistas advierten que podría haber riesgos si no se garantiza transparencia ni controles mínimos para evitar que se utilice con otros fines, como lavado de activos.
Además, sin un marco legal votado en el Congreso, el margen de aplicación efectiva podría ser limitado, y su éxito dependerá del grado de confianza que logre generar entre ahorristas y el sistema financiero.