El dólar minorista arrancó la semana con una leve baja de 5 centavos y terminó el lunes en $38,26, según el promedio que realiza el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Sin embargo, en el mercado mayorista, la divisa subió a penas 2 centavos, a $37,19 y continúa debajo del piso de $ 37,97 de la zona de no intervención. Esto provocó que el Banco Central saliera a comprar por primera vez un total de u$s 75 millones, en dos tramos. Luego de ampliar el monto de intervención.
Este mercado es donde operan bancos, grandes empresas y el Central, y cuya cotización termina incidiendo luego en el canal minorista, donde compran los ahorristas.
El dólar Banco Nación (BNA), que habitualmente tiene una de las cotizaciones más bajas del mercado, terminó en $38,10, en los mismos niveles del viernes pasado.
Por primera vez en el mes el BCRA subastó divisas por el límite anunciado de u$s 75 millones, con escaso impacto en la evolución del dólar mayorista.
Los ingresos desde el exterior volvieron a predominar al promediar la jornada y desarmaron la presión inicial que había empujado una suba, advirtieron los analistas.
El billete sigue por debajo del piso de la “zona de no intervención”, ya que para hoy los límites son $ 37,97 y $ 49,13.
Desde hace 2 semana pasada, la divisa se ubicó debajo de la zona inferior de la zona de no intervención, lo que provocó que la autoridad monetaria saliera al mercado a comprar dólares para evitar que el billete continúe bajando.
Hoy, la mirada de los analistas y operadores estuvo centrada en el Banco Central (BCRA) y la actitud que iba a tomar luego de que ayer decidiera elevar las compras de divisas en hasta u$s 75 millones diarios.
Desde el 10 de enero, cuando comenzaron las compras, BCRA lleva sumados u$s $ 685 millones a las reservas.
Por su parte, el incremento del monto de intervención se da al mismo tiempo que se observa una aceleración en el ritmo de caída de la tasa de interés de política monetaria (LELIQ), que el lunes quedó fijada en 51,304%. Esta tasa era del 59,4% a fin de año y llegó al 74% en el arranque del programa monetario, en octubre pasado.
Desde octubre de este año, el Banco Central comenzó a aplicar una nueva estrategia para calmar al billete y estabilizar el mercado de cambios.
Concretamente, generó un sistema de bandas de flotación, que se irán actualizando y donde el BCRA se comprometió a no intervenir, de esta forma el dólar fluctúa libremente entre un techo y un piso establecido.
La “zona de no intervención” fue delimitada por el BCRA entre $ 34 y $ 44 por dólar a partir de octubre. Ese intervalo se ajustó a una tasa de 3% mensual hasta fin de año y se ajusta al 2% mensual a partir de enero del 2019.
Desde febrero comenzó la quinta etapa, con bandas de flotación entre $37,89 y $49,03
Si el peso se aprecia hasta perforar los $ 37,89, el BCRA puede salir a comprar divisas que engrosarán las reservas internacionales por hasta u$s 75 millones diarios y decidir según las condiciones de la economía cuánto engrosar el circulante de pesos. Se trata de la única excepción al objetivo de agregados. La Base Monetaria solo podrá crecer si hay claras señales de confianza en el peso y en ese caso tendrá como contraparte un aumento de las reservas.
Por el contrario, si el mercado se vuelve a alterar y el precio se dispara quebrando el límite superior de la banda el BCRA podrá subastar hasta u$s 150 millones diarios para dotar de liquidez al mercado y prevenir oscilaciones injustificadas. Como resultado, el BCRA va a retirar los pesos que obtenga a través de los dólares y no va a inyectarlos de otra forma.



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