El blue logró alejarse cada vez más del pico máximo de $223 registrado a fines de enero último, recortando la brecha respecto al tipo de cambio oficial, mostrando ahora una diferencia de 83% respecto al mayorista y de alrededor de 74% en comparación con el promedio minorista.
En el mercado minorista, de acuerdo con los valores informados por el Central -en base a un promedio de lo exhibido en los bancos-, el billete concluyó el día en $108,194 comprador y $114,72 vendedor.
Si a ese valor se le agrega la carga impositiva del 30% del impuesto Pais, más el 35% a cuenta de Ganancias, cada ahorrista debe desembolsar $189,28 por cada dólar.
En el mercado mayorista, la divisa norteamericana subió a $109,20, 32 centavos arriba del cierre del viernes.
Según estimaron fuentes privadas del mercado, el Banco Central (BCRA) terminó la jornada con compras netas por US$ 91 millones en su intervención diaria, aprovechando el sólido repunte que mostró la oferta de divisas.
Con esto, la brecha cambiaria respecto del dólar mayorista se posiciona en 83% y profundiza las distorsiones sobre el resto de los precios de la economía.
Las expectativas de un inminente acuerdo con el FMI, mantiene al dólar paralelo por debajo de su récord de $ 223 y hace disminuir la brecha cambiaria.
En un contexto en dónde se moderaron las expectativas de devaluación, el dólar blue se torna una variable clave para seguir en el mercado.
Por su parte, las cotizaciones financieras acusaron recibo y operaron a la baja, junto con la caída del dólar paralelo.
El dólar Bolsa o MEP, bajó -0,3% y cotizó en $186,83, con lo que la brecha con el oficial mayorista se ubicó en el 71%.
El dólar "contado con liqui" (CCL) descendió -0,9% a $188,38, una diferencia de 72,5% frente al oficial mayorista.
Por su parte, el índice riesgo país de la Argentina coquetea con los 2.000 puntos básicos por primera vez desde que se reestructuró la deuda con los acreedores privados en septiembre 2020.
Ese indicador, medido por JP Morgan, sube 11 unidades y se ubica este martes en 1.807 puntos, ya que los inversores se alejan del riesgo de los países emergentes en el marco de la guerra en Ucrania.
El número refleja el riesgo de que el país incumpla con sus obligaciones de pago: por eso, cuanto más alto sea, más caro será colocar bonos afuera porque los inversores pedirán mayor tasa.
Que este indicador sea alto frena la llegada de capitales de largo plazo, como los destinados a inversiones en infraestructura, nuevas plantas industriales y radicación de empresas.
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