Cuánto le cuesta a cada provincia afrontar el bono de fin de año
Por su parte, ya son varias los Gobiernos provinciales que dicen no tener fondos para costear los gastos que demandaría realizar un pago extra para la nómina salarial y algunos sectores empresarios, sobre todo Pymes, indicaron que no están en condiciones de otorgarlo.
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La medida de llevarse a cabo tiene beneficios para los trabajadores, pero también tiene un costo del que no muchos hablan.
Según el informe de IARAF: “La discusión de las últimas semanas está centrada en el ofrecimiento de un bono de fin de año que podría rondar los $3.000 en promedio, si bien su monto sería variable entre las distintas provincias”.
En este contexto resulta interesante tener una medida del costo fiscal de llevar a cabo esta política, y qué significa este valor en término de algunos ingresos habituales que reciben las provincias, como la Coparticipación y el Fondo Federal Solidario y cuánto representa el “Pago del Bono” respecto a esos recursos.
“Para estimar el costo fiscal se utilizó el último dato oficial disponible y comparable del número de empleados públicos provinciales, correspondiente al año 2014. Se supone que la cantidad de empleados no ha disminuido en el tiempo transcurrido hasta la actualidad, por lo que la estimación sería, en todo caso, un “piso” de costo fiscal”. Destacó el informe.

El cálculo directo arroja una suma de 6.361 millones de pesos para el total de 23 Provincias más CABA. La provincia con mayor costo fiscal sería Buenos Aires, al tener un mayor número total de trabajadores en el sector público provincial, con un costo de $1.939 millones.
Para la Provincia de Santa Fe el costo fiscal de afrontar un Bono de Fin de Año de $ 3.000 sería de 382 millones de pesos, representa un 0,7% del nivel de Coparticipación y un 22,1% respecto al Fondo Federal Solidario.
Al estimar el monto acumulado a diciembre de 2016 de la Coparticipación Federal de Impuestos y del Fondo Federal Solidario (FFS), se procede relativizar el costo fiscal de entregar un bono a cada empleado público de las provincias.
En un extremo, la jurisdicción que tendría el mayor costo fiscal en relación a los ingresos mencionados es CABA. La erogación necesaria para otorgar un bono representa el 2,1% de la coparticipación y superaría en un 22,2% al monto que recibirá en concepto de FFS durante el año 2016. En el otro extremo, la provincia de San Luis tiene el menor costo fiscal relativo, dado que la erogación necesaria representaría el 16% del fondo sojero y solamente el 0,5% de la Coparticipación.
“En conjunto las provincias enfrentarían un costo fiscal equivalente al 31,7% del fondo sojero, o alternativamente al 1,1% de los envíos totales por coparticipación de 2016”. Indició el estudio.
La misma información puede ser evaluada desde un ángulo alternativo, tomando la cifra en pesos por habitante que representaría para cada provincia el pago de un monto extraordinario como el mencionado bono.
Para IARAF “En promedio, el hacer frente a este gasto adicional haría que los fiscos provinciales impongan a cada uno de sus habitantes un costo de $150 pesos extra a lo actual, ya sea por la vía de mayores tributos o menores prestaciones a través de reemplazo de otros gastos.”

Puesto que la situación del empleo público no es la misma en todas las jurisdicciones, no será el mismo el esfuerzo que tendría que hacer, por ejemplo, el santafesino o el cordobés promedio, cuyo estado provincial tiene una de las tasas de empleo público más bajas en comparación con el resto de las provincias (34 empleados provinciales cada mil habitantes), quien deberá hacer un esfuerzo extra de $103 para que sus empleados públicos obtengan el adicional; mientras que en el otro extremo, un santacruceño promedio resignará beneficios por $388; ya que en su provincia hay aproximadamente 129 servidores públicos cada mil habitantes.
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