Con la entrada en vigencia del nuevo impuesto para la compra de dólares tanto para atesoramiento cómo para consumos con tarjetas en el exterior, el billete en la plaza informal, conocido cómo dólar blue, se disparó en la semana, llegó a los $ 80 y terminó el viernes en la línea de los $78,50.
La cotización del dólar blue y el dólar oficial volvieron a concentrar la atención económica esta semana.
A partir de la promulgación de la Ley de Emergencia, las compras de divisas para atesoramiento hasta un máximo de US$ 200 pagarán un impuesto de 30%. Se suma además el “dólar tarjeta”, que también tendrá un recargo del 30% para los consumos en dólares de compras con tarjetas en el extranjero.
De esta forma, el mercado de cambios de la Argentina quedó bajo un virtual desdoblamiento, con un dólar a un precio para la actividad productiva y otro con un valor más alto para turismo, compras y atesoramiento que será 30% más caro (hoy cercano a los $82).
En la plaza informal, conocido cómo dólar blue, terminó el viernes en $78,50. Con esta suba, la brecha entre el dólar informal y el oficial sin recargo ($63) en la plaza minorista se ubica en el 24,6% (por debajo del oficial con recargo).
Por su parte, contenido por el cepo, el dólar oficial en el mercado minorista, cerró la semana casi sin variaciones, por debajo de la línea de los $63, en $62,99, según el promedio que realiza el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Mientras que, en el mercado mayorista, el billete también se mantuvo estable y cerró en $59,83. La divisa norteamericana operó con marcado equilibrio, sostenido por compras de bancos oficiales que evitaron que la caída de hoy fuera más importante.
Este mercado es donde operan bancos, grandes empresas y el Central, y cuya cotización termina incidiendo luego en el canal minorista, donde compran los ahorristas.
El dólar Banco Nación (BNA), que habitualmente tiene una de las cotizaciones más bajas del mercado, terminó en $63, en los mismos niveles del viernes pasado.
El dólar con recargo tanto para atesoramiento cómo para consumo con tarjetas en el exterior hoy rondaría los $82.
Hay que tener en cuenta ahora que para los ahorristas que necesitan vender divisas la brecha se amplía. Esto se debe a que los bancos toman un dólar a $ 58 (tipo de cambio comprador) cuando uno quiere desprenderse de billetes verdes, lo que representa una diferencia de $24 menos.
Así, la llegada del cepo, sumado al nuevo impuesto que se discute en el Congreso, disparó la brecha entre el mercado de cambios oficial y las opciones que existen para conseguir dólares a través del mercado de capitales y de manera informal.
Lo que pase con el dólar de ahora en más y con las brechas de sus respectivas alternativas para conseguirlo será clave para el futuro Gobierno.
El dólar MEP, que se adquiere a través de operatoria con bonos se ubica por encima de los $ 72 y el dólar contado con liquidación, que se utiliza para cambiar pesos por dólares y mandarlos al exterior, supera los $ 73,50. De esta forma, se mantiene la diferencia que los ahorristas tienen para aprovechar la brecha entre ambos mercados.
Las claves del nuevo impuesto
La nueva norma establece un impuesto a la compra de dólares del 30% para la compra de dólares para atesoramiento (con el límite de 200 dólares mensuales ya fijado) y también para los gastos con tarjetas en el exterior (pasajes, gastos y consumos en general), por el período de cinco años.
En el caso de los pasajes, si los mismos se contratan en pesos, quedarán eximidos.
Se precisó que el impuesto, denominado "para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS), no alcance a aquellas compras de dólares o gastos en divisa extranjera que hayan sido efectuados antes de la entrada en vigencia de la ley.
Sin embargo, la ley prevé algunas exenciones:
- No se encuentran alcanzadas por el presente impuesto las jurisdicciones y entidades comprendidas en el inciso a) del artículo 8º de la Ley 24.156. Estos son la Administración Nacional, conformada por la Administración Central y los Organismos Descentralizados, comprendiendo en estos últimos a las Instituciones de Seguridad Social.
- Los gastos referidos a prestaciones de salud, compra de medicamentos.
- La adquisición de libros en cualquier formato.
- La utilización de plataformas educativas.
- Los gastos asociados a proyectos de investigación efectuados por investigadores que se desempeñen en el ámbito del Estado Nacional, Estados Provinciales, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los Municipios.
Este impuesto no podrá ser descontado de ningún otro tributo ni solicitarse una devolución del mismo, como sucedía en años anteriores.
-Lo recaudado por este impuesto se destinará en un 67% al financiamiento de los programas de la ANSES. Un 3% se destinará a la creación de un Fondo solidario de competitividad agroindustrial para estimular la actividad de pequeños productores y cooperativas a través de créditos para la producción.
El restante 30% se destinará a solventar obras de infraestructura económica y vivienda social, financiar el fideicomiso RENABAP y fomentar el desarrollo del turismo local.
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