Netflix sumó a su catálogo una propuesta de Navidad que rápidamente captó la atención del público. “Hombre vs. Bebé” es una miniserie breve, ágil y pensada para maratonear, que funciona como continuación directa de “Hombrde vs. Abeja”, uno de los mayores éxitos recientes de Rowan Atkinson en la plataforma.
La historia vuelve a apostar por el humor físico, las situaciones incómodas y un protagonista que nunca parece tomar la decisión correcta, justo en el momento menos indicado.
De qué trata “Hombre vs. Bebé”, la miniserie navideña de Netflix que la rompe
La serie sigue a Trevor, un hombre separado, desordenado y con serias dificultades para adaptarse a las reglas. Vive alejado de su hija adolescente y atraviesa las Fiestas en soledad. Para pasar diciembre sin sobresaltos, acepta un trabajo temporal como conserje en una escuela primaria ubicada en las afueras de la ciudad.
La miniserie propone una historia simple, emotiva y caótica en plena época de Fiestas.
El plan se desarma en el último día laboral, durante un acto escolar de Navidad. En medio de la representación del nacimiento de Jesús, un bebé —el Niño Jesús de la obra— queda bajo su cuidado de manera inesperada. Trevor intenta esquivar la responsabilidad, pero la situación lo empuja a hacerse cargo de algo para lo que claramente no está preparado.
A partir de ese momento, la miniserie desarrolla una sucesión de enredos, accidentes y momentos emotivos, donde el caos convive con un mensaje navideño clásico sobre los vínculos, la empatía y las segundas oportunidades.