Uvita Fernández, el héroe santafesino de Belgrano: de una infancia golpeada por la tragedia al sueño eterno en Córdoba
El santafesino Nicolás "Uvita" Fernández se convirtió en un héroe cordobés tras marcar dos goles para Belgrano.
El santafesino Nicolás "Uvita" Fernández se convirtió en un héroe cordobés tras marcar dos goles para Belgrano.
El nombre de Nicolás “Uvita” Fernández quedó grabado para siempre en la historia grande de Belgrano. Su actuación en la final ante River Plate no solo desató la locura de los hinchas piratas, sino que lo terminó de convertir en un símbolo eterno de un equipo que alcanzó la gloria más importante de su vida deportiva.
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Pero detrás del delantero que hoy hace delirar a Córdoba hay una historia profundamente humana, marcada por la lucha, las carencias y una tragedia familiar que cambió su vida para siempre.
Uvita Fernández, el héroe santafesino de Belgrano
Nacido en la ciudad de Santa Fe, “Uvita” Fernández creció en un hogar humilde junto a sus hermanos y bajo el enorme esfuerzo de una madre trabajadora que debió hacerse cargo de la familia ante la ausencia paterna. Como tantos chicos santafesinos, encontró en el fútbol un refugio y una ilusión para salir adelante.
Sin embargo, el golpe más duro llegó en 2012. David, el segundo de los hermanos mayores de Nicolás, murió el 13 de agosto de ese año luego de permanecer más de 30 horas internado en el Hospital Cullen. Tenía apenas 18 años. El joven había sufrido un accidente con su moto en las calles de Santa Fe y terminó disparándose en la cabeza en medio de un dramático episodio que sacudió a toda la familia.
Aquella tragedia marcó para siempre la vida de Uvita Fernández. Desde entonces, el delantero llevó adelante su carrera con un perfil bajo, apoyándose en sus afectos más cercanos y transformando el dolor en motivación para seguir adelante.
Con el paso de los años, el fútbol le dio revancha. Tras una extensa carrera y después de atravesar distintos clubes, encontró en Belgrano el lugar ideal para explotar definitivamente y convertirse en referente de un plantel histórico.
La humildad del campeón
Lejos de los lujos exagerados del mundo del fútbol, “Uvita” Fernández mantiene una vida familiar sencilla. Junto a su esposa, Sori Fallesen, y sus hijos, vive en una casa modesta pero cálida, con jardín, pileta y quincho, espacios que suelen aparecer en las imágenes cotidianas que comparte la familia.
Las redes sociales muestran a menudo escenas íntimas de la vida diaria: mates en el living, cumpleaños infantiles, juegos en el patio y reuniones familiares que reflejan el fuerte vínculo afectivo que construyeron con el tiempo.
La cocina es otro de los rincones más frecuentes en las publicaciones de Sori, muchas veces acompañada por la mascota familiar o preparándose para salir, mientras los pequeños Rihana y Ryduan crecen rodeados de un ambiente familiar unido y sencillo.
El quincho se transformó además en el escenario ideal para las reuniones con amigos y familiares. Allí, entre charlas, mates y celebraciones, Uvita disfruta de una vida completamente distinta a la exposición que le da el fútbol profesional.
Hoy, después de tocar el cielo con las manos y darle a Belgrano el campeonato más importante de su historia, Nicolás Fernández no solo representa a un goleador decisivo. También simboliza la resiliencia, el sacrificio y la capacidad de levantarse incluso después de las tragedias más dolorosas.






