“El fútbol siempre da revancha. Yo nunca bajo los brazos. Mi lucha es diariamente (…) Yo confío en mí, siempre digo que soy el mejor (…) Ese pensamiento hace que yo siempre siga para adelante. Que me tropiece pero siga. Esa es mi lucha, caerme y seguir, seguir y seguir. Gracias a Dios, hoy estoy bien”, declaró Brian Fernández en octubre de 2021 tras hacer dos goles con la camiseta de Ferro. El delantero santafesino, que venía de un turbulento paso por el Club Atlético Colón, había estado alejado dos meses de las canchas por su consumo problemático de drogas.
Las declaraciones en boca del propio jugador nacido en Santa Fe sobre el poder negativo de las adicciones, podría hacer suponer una recuperación definitiva. Pero eso no sucedió.
El pasado 26 de septiembre, Brian Fernández cumplió 28 años y su futuro como futbolista es incierto. Recientemente, le rescindieron el contrato por segunda vez en Ferro Carril Oeste tras sufrir una nueva recaída y ausentarse de los entrenamientos. Desde la primera en Defensa y Justicia, ya sumó 10 camisetas diferentes y su desvinculación, en casi todos los casos, fue por motivos similares: su problema con las adicciones.
Actualmente sin club, el delantero fue aprehendido en el norte de la ciudad de Santa Fe alterando el orden público y volvió a encender las alarmas en torno a su estado de salud.
La muerte de su hermano David, un quiebre en la vida de los Fernández
Los problemas de Brian Fernández con las adicciones salieron a la luz en 2015 cuando, defendiendo los colores de Racing, dio positivo en un control antidopaje. Sin embargo, la problemática había surgido varios años antes. La muerte de David Fernández, su hermano mayor, en agosto de 2012 fue un punto de inflexión en la vida de Brian y en la de toda una familia compuesta por una madre soltera y diez hermanos en total, de los cuales cuatro, son futbolistas profesionales. Además de Brian, juegan al futbol Leandro Fernández (Independiente), Nicolás 'Uvita' Fernández (San Lorenzo) y Juan Cruz Villagra (Douglas Haig).
David Fernández murió el lunes 13 de agosto de 2012, debido a un trágico episodio en el barrio Sur de la ciudad. El domingo anterior, el joven, que en ese momento tenía 18 años, iba a bordo de una moto y, al llegar a la intersección de Urquiza y Juan de Garay, chocó contra un automóvil y luego embistió a otra motocicleta.
En ese preciso momento, y luego el doble accidente, David sacó un revólver que llevaba en la cintura y se disparó en la cabeza. La herida le produjo secuelas irreversibles y falleció tras agonizar durante 30 horas en el Hospital Cullen.
“Fue el día más triste de mi vida. De aquel momento tengo más fuerza para salir adelante”, había declarado el futbolista Leandro Fernández, hermano mayor de Brian, cuando le preguntaron sobre la muerte su hermano en 2015.
Nacido en barrio Yapeyú, Brian Fernández creció en un entorno de carencia económica y afectiva. Desde chico, convivió a diario con el delito y el narcotráfico, pero su madre fue una contención enorme para mantenerlo alejado de esa realidad. Sin embargo, la muerte de su hermano mayor caló tan hondo en el jugador que esa situación lo terminó ingresando al mundo de la droga, contaron desde el entorno del ex delantero de Colón a AIRE.
“No hubiésemos contratado a Brian si sabíamos que tenía esa adicción porque no tenemos ganas de perder el capital. Lo mejor que le puede pasar es internarse y hacer una rehabilitación”, había dicho el presidente de Racing, Víctor Blanco, cuando le preguntaron por el control que sacó al delantero de las canchas durante un año y medio.
Tras romper el contrato con Racing antes de tiempo, Brian Fernández busco renovar el aire en Sarmiento de Junín. Allí jugó 5 partidos, 7 en el Metz de Francia y luego 12 en Unión La Calera de Chile. En 2018, llegó al Nexaca de México donde tuvo un gran momento y se convirtió en figura del equipo. Esa experiencia le sirvió para desembarcar en el fútbol de los Estados Unidos.
A tan solo a cinco meses de haber arribado a Portland de la MLS, el equipo anunció que Fernández había ingresado voluntariamente al programa de abusos de sustancias y salud del comportamiento de la liga (Substance Abuse and Behavioral Health, SABH) y que no estaría disponible hasta que lo autorizara el cuerpo médico de la liga.
El paso por el Club Atlético Colón y las polémicas en Santa Fe
En medio de todo esto, surgió el interés de Colón y la idea de hacer base en el club de sus amores sedujo al jugador. Sin embargo, volver a la ciudad que lo vio nacer no terminó siendo una decisión positiva para su vida. Solo cinco partidos jugó en con la camiseta rojinegra y su estadía en Santa Fe fue muy polémica. No solo protagonizó varias recaídas, faltazos y desencuentros con el entrenador Eduardo Domínguez, sino que también sufrió amenazas de muerte por parte de su padre biológico.
"Es difícil esa situación. Es algo de familia y yo no esperaba vivir algo así con un familiar. Que terminase de esa manera es algo muy loco y más viniendo de un padre. El problema es la camiseta", había declarado el jugador en ese momento.
A partir de ese difícil panorama, Colón buscó una salida a esta situación y Brian terminó recalando, luego de un tratamiento médico, en Ferro Carril Oeste de la Primera B Nacional. Sin embargo, tanto allí como en Brown de Puerto Madryn, equipo donde se desempeñó durante un par de meses en este 2022, su situación personal no mejoró y volvió a tener recaídas que lo dejaron sin club.
"Siempre tratamos de estar encima de Brian y está pasando por una situación muy difícil. Si le sacamos el fútbol, le sacamos la vida", dijo su representante, Christian Bragarnik, en diciembre de 2021. A casi un año de esa declaración, Brian Fernández está atravesando su peor pesadilla: fuera de eje, a la deriva y sin un club que lo pueda contener.
Brian Fernández y la "presión" del deporte de élite
Juan Cruz Larramendi es profesor de educación física. A principios de 2020, fue designado como parte del equipo terapéutico que el Club Atlético Colón puso a disposición de Brian Fernández cuando estuvo en Santa Fe. En diálogo con el programa Ahora Vengo, el profesional comentó que "el trabajo terapéutico fue óptimo" y agregó: "Se atravesaba la pandemia y en ese encuadre se pudo trabajar muchos aspectos. Además, él tiene un potencial enorme como futbolista, trabaja seriamente y cuando está enfocado y motivado como profesional tiene muchísimo para dar".
Larramendi destacó que en aquel momento hubo "un acompañamiento muy fuerte" del entorno del jugador para que pueda salir adelante. "Parte de la dirigencia con el cuerpo técnico y la familia estaban muy cercanos. Había una gran motivación y él respondía al tratamiento personalizado que se le hizo. Estaban todos muy allegados y él sentía ese cariño. Desde lo profesional y, particularmente de desde lo personal, fue un aprendizaje enorme para mí", explicó.
Antes de su llegada a Colón, Brian Fernández tuvo un inestable paso por la MLS de Estados Unidos donde ingresó voluntariamente a un programa de rehabilitación por problemas de adicciones. Por su parte, el Sabalero, bajo el mando de Diego Osella, intentaba sumar puntos para que no peligrara su permanencia en Primera División.
"Lástima que el club de sus amores le dio mucha ansiedad. Llegó al club en un momento en que Colón estaba peleando por el descenso y eso le generó mucha presión de ser "un superhéroe" cuando es un deporte grupal. Él quería salvar al club a pesar de que se le dejó en claro que era un engranaje más del equipo. Eso genera una ansiedad desbordante al para el ser humano. No lo pudo superar", recordó Larramendi de aquella época.
En ese sentido, se refirió a la presión que la sociedad ejerce sobre los jugadores de fútbol. "Uno le deposita todo y es un juego. No todos los futbolistas están preparados ni tienen contención. Hay casos de depresión y otras cuestiones más dolorosas aún. El deporte de elite genera una gran presión porque tenés que estar en el top y no todos lo pueden asimilar de una manera positiva", señaló.
Y agregó: "En el caso de Brian Fernández generó un gran desborde y no fue fácil porque el ama a Colón. Es el club de su vida, se emocionaba cada vez que hablaba de Colón. Ojalá pueda encontrar algo que le dé a él felicidad, tranquilidad y no le genere tanta presión".
Finalmente, aseguró que todas las personas pueden recuperarse de las adicciones, pero que para que eso suceda deben dejar ayudarse. "Es un trabajo a largo plazo y cada día es muy importante. Ellos tienen que remarla permanentemente de por vida pero también dejarse ayudar, ser receptivos y sencillos. Solo no se sale, porque hoy todos vivimos en sociedad", cerró.








