El elenco “azulgrana” se impuso con parciales de 17-28, 37-38, 58-51 y 79-71 en el Polideportivo Robero Pando, donde el campeón sufrió la salida del escolta estadounidense nacionalizado jordano Darquavis Tucker por haber llegado a la quinta falta cuando restaban 1 minuto 32 segundos para el final y era la figura del encuentro.
El “Ciclón”, que terminó puntero en la fase regular, venía de ganar en forma consecutiva la Liga Nacional en las temporadas 2015-2016, 2016-2017 y 2017-2018 y con esta consagración rompió el record de tres torneos seguidos que compartía con Peñarol de Mar del Plata (2009-2010, 2010-2011 y 2011-2012).
En tanto, el elenco cordobés, que culminó segundo en el certamen, buscaba el batacazo para quedarse por primera vez en su historia con el título, pero finalmente se tuvo que conformar con ser subcampeón. .
De esta manera, San Lorenzo quedó tercero solo entre los más ganadores de la Liga Nacional, con cuatro celebraciones, detrás de Atenas de Córdoba, que suma nueve conquistas, y de Peñarol de Mar del Plata, que tiene cinco.
Asimismo, es el segundo título que suma como entrenador Gonzalo García luego de la obtención de la temporada pasada con el mismo equipo.
Tucker fue el goleador y la figura del partido con 25 puntos en un juego más que cerrado y que le permitió al tetracampeón poder ganar el cotejo.
En tanto, el alero estadounidense Rodney Green se destacó en Instituto de Córdoba y fue el máximo anotador de su equipo, con 16 tantos.
“Fue una final muy dura, enfrentamos a un equipo difícil y sabíamos que iba a ser así. Tuvimos series de playoffs difíciles por las lesiones que tuvimos y que nos costaron entrar en ritmo.
Pero nunca hay que subestimar el corazón de un campeón. En este partido tuvimos la cabeza fuerte y defendimos muy bien, sobre todo en el segundo tiempo”, remarcó García, DT del campeón.
Asimismo, le dedicó el título “al cuerpo técnico y al cuerpo médico, que en los momentos duros estuvieron” a su lado.
“Eso no lo olvido más”
Precisó el entrenador, quien prefirió no dar indicios sobre si dejará o no la dirección técnica de San Lorenzo: “Ahora es tiempo de festejar”.
Por su parte, el base cordobés José Vildoza admitió que “iba a ser una serie muy difícil”, pero celebró el triunfo y reveló que no podía “en estos momentos dar algún análisis del partido”.
Para San Lorenzo fue una semana histórica y la obtención de esta liga es como la frutilla del postre, luego de haberse concretado el domingo para lunes la vuelta ansiada al barrio de Boedo, con la posesión de los terrenos que estaban en poder de una empresa francesa de supermercados y la firme posibilidad de armar allí el nuevo estadio “Papa Francisco, tras una larga espera para los hinchas y referentes del club.
Ambos equipos se habían hecho fuerte como locales y lograron ganar en esa condición para llegar a este séptimo y decisivo partido.
San Lorenzo ganó los dos primeros juegos para adelantarse 2-0 (71-69 y 78-74) y el quinto (96-80) para ponerse en un eventual 3- 2 arriba, mientras que Instituto de Córdoba lo hizo en el tercer y cuarto choque para quedar 2-2 de manera transitoria en la serie final (75-66 y 83-80) y luego 96-78 para lograr el 3-3.
El tetracampeón ganó 32 de los 38 partidos de la fase regular de la Liga Nacional de Básquetbol y en los playoffs se impuso en 13 cotejos y perdió en solo 6.
En total San Lorenzo ganó 45 encuentros y perdió 12, lo que hace una efectividad del 79 por ciento.
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