Desde que empezó el Mundial en Qatar, las pocas actividades que eran gratuitas en ese país ahora tienen precio. Según pudo constatar el equipo de AIRE en Qatar, Doha se encareció en la última semana para los turistas. Un ejemplo son las playas, tanto las de hombres como las familiares, que ahora son controladas a través del abono de una entrada.
El balneario Dohasands, que era de entrada libre, apta para todo público, con reposeras y sillas incluidas, y que permitía todo tipo de trajes de baño (ideal para los turistas de occidente), ahora tiene un costo de 75 qr. Puede seguir yendo cualquier persona y se sigue permitiendo cualquier tipo de traje de baño.
La playa B12, que era de entrada libre y solo apta para mujeres, familias, parejas y grupos mixtos (no se permiten grupos de hombres solos) cuesta ahora 150 qr. Permite todo tipo de trajes de baño.
La West Bay Beach, que era gratuita para quienes lleven su "Hayya Card" (un documento personalizado que se expide y se exige a todas las personas que asisten a cualquiera de los partidos de la Copa Mundial de Qatar), ahora sale 50 qr.
Antes de inicio del Mundial de Qatar, el equipo de AIRE visitó las playas del país organizador. El periodista Julián Brochero contó que en el lugar hay cuatro o cinco playas, cercanas al Golfo Pérsico, y que algunas son públicas y otras privadas. La vestimenta de las mujeres, los hombres jugando al fútbol y aguas cálidas y cristalinas forman parte del paisaje a horas del inicio del evento deportivo del año.
En los espacios privados está permitido el ingreso a mujeres o a grupos mixtos. Mientras que en las playas públicas hay menos restricciones.
Una de las cuestiones a tener en cuenta es que en Qatar se hace de noche muy temprano, a las 16. Además, los grandes edificios que están frente a la playa terminan haciendo sombra rápidamente.
Acerca del agua de las playas, Julián Brochero contó que son cristalinas y tienen una temperatura cálida. Además, dijo que los lugares para los bañistas son acotados porque hay muchos tramos de la costa que están restringidos por los movimientos marítimos que realizan embarcaciones. Mientras que en otros sectores hay muchas aguas vivas, lo que puede generar algunos inconvenientes para las personas.
En cuanto a la limpieza de las playas y el comportamiento de los turistas, Julián Brochero contó que hay muchas personas trabajando para mantener la higiene de los espacios. "Si alguien deja una lata en la arena, a los dos minutos alguien viene a levantarla", describió.
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