Messi, el que le gana al tiempo

Messi, el "10" de la Selección, cumple 39 pirulos, por quinta vez en un Mundial, y sigue demostrando que nunca es tarde para la mejor versión de uno mismo.

Messi, el que le gana al tiempo.

Messi, el que le gana al tiempo.

Florencia Arroyos / NA.

El cumpleaños número 39 encuentra a Lionel Messi donde más le gusta estar: en una Copa del Mundo. Como en Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018. La excepción fue Qatar 2022, que se disputó en diciembre y terminó con la imagen más esperada por todo un país: Leo levantando la Copa del Mundo.

Este nuevo festejo lo encuentra, paradójicamente, en una de las mejores versiones de su carrera. Hace apenas dos días volvió a hacer lo que hizo toda su vida: romper récords. Cuatro marcas Guinness más para una colección que ya parece infinita.

Después de Qatar, cuando se lo vio celebrando con su familia y haciendo aquel gesto de "ya está", la pregunta era inevitable: ¿habrá otro Mundial? La lógica decía que no. Pero Messi nunca se llevó demasiado bien con la lógica.

Porque no solo siguió. También ganó otra Copa América.

Y cuando decidió continuar su carrera en Inter Miami, aparecieron las dudas de siempre. Que la MLS no era Europa. Que el nivel no era el mismo. Que los años pasan para todos.

Entonces hizo lo que hizo durante toda su vida: responder dentro de una cancha.

Messi le ganó al tiempo. Como le ganó a la distancia cuando a los 13 años dejó Rosario para perseguir un sueño en Barcelona. Como le ganó a quienes aseguraban que no iba a crecer más. Como le ganó a las críticas. Y, sobre todo, como se ganó a sí mismo.

Porque sí, también hubo un momento en el que estuvo roto.

Cuando dijo: "Se terminó para mí la Selección. Lo intenté mucho, pero no es para mí", parecía que una historia de amor se había terminado para siempre. Tragó veneno, se levantó y siguió caminando. Y como tantas veces ocurre en la vida, todo terminó encontrando su equilibrio.

Como dice el tango, primero hay que saber sufrir. Y del Messi antológico, del que ya disfrutamos su introducción y su nudo, ahora estamos inmortalizando su desenlace, y qué desenlace...

A casi tres meses de abandonar la Selección, Messi pegó el volantazo. Apareció teñido de rubio, pero no cambió ni un pelo su amor por Argentina.

A casi tres meses de abandonar la Selección, Messi pegó el volantazo. Apareció teñido de rubio, pero no cambió ni un pelo su amor por Argentina.

Pero corrámonos por un instante de las finales perdidas. Corrámonos incluso de aquel pibe de 21 años que ganó la medalla dorada en Beijing 2008. Hablemos de este Messi.

Del futbolista que llega a los 39 años con cinco goles en apenas dos partidos completos de Mundial. Del que todavía se da el lujo de fallar un penal y seguir siendo la figura. Del que continúa jugando como si el calendario fuera un detalle menor.

Y entonces aparece una pregunta inevitable: ¿hasta cuándo?

Porque la ansiedad también juega. Porque mientras él sigue acumulando capítulos, nosotros ya imaginamos los próximos. Y hasta nos permitimos fantasear con verlo formando parte de la Agenda 2030, en un Mundial multi continental que tendrá partidos en Argentina y que volverá a tocar las puertas de nuestra historia.

Pero mejor quedarnos en el aquí y ahora.

Messi acaba de convertirse en el máximo goleador histórico de los Mundiales y en el futbolista con más minutos disputados en la competencia más importante del planeta. Y lo hizo con 39 años.

El dueño de la pelota. El que de este juego lo sabe todo. El que, pese a ser leyenda, por momentos sigue pareciendo uno de nosotros.

Le sigue demostrando a todas las generaciones de fanáticos del fútbol —y también a quienes no lo son— que la perseverancia, el esfuerzo y la convicción todavía tienen recompensa.

A él le dieron frutos.

Y esos frutos le dieron alegría a un pueblo entero.

Porque los pueblos podrán olvidar muchas cosas, pero jamás olvidan a quien los hizo felices.

En tiempos donde todo parece discutirse, relativizarse o desmerecerse, el "10" sigue ofreciendo una lección simple: hay batallas que se ganan insistiendo. O como dijo su mejor socio, Fideo Di María "chocándose la cabeza contra la pared hasta que se rompa".

Y él le ganó al tiempo.

Por eso, quizás, cobra más sentido que nunca aquella frase del ícono del rock nacional que desde hace pocos días nos alienta desde el cielo:

"¿Qué tal si ganás un campeonato del mundo más? Estás para eso, viejo..."

El audio del

El audio del "Indio" Solari que no llegó a enviarle a Messi, una de las frases más repetidas en las últimas semanas. "¿Qué tal si ganás un campeonato del mundo más? Estás para eso, viejo"

Feliz cumpleaños, Messi.

Y gracias.

Las más leídas