Durante la columna semanal en Ahora Vengo por AIRE de Santa Fe, Luis Mino introdujo un tema que captó de inmediato la atención de Gonzalo Bonadeo: la situación del Unión Berlín, que tras la salida de su entrenador decidió darle la conducción del primer equipo masculino a Marie-Louise Eta, quien se desempeñaba en el área formativa y en el fútbol femenino del club.
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Gonzalo Bonadeo analizó la llegada de Marie-Louise Eta A Unión Berlí
La decisión generó reacciones adversas y comentarios sexistas en parte de la hinchada. Y fue allí donde Gonzalo Bonadeo puso el foco. “No hay ninguna razón para que una mujer no pueda dirigir un equipo masculino. Ninguna razón", afirmó.
Un problema cultural, no futbolístico. Lejos de quedarse en el caso puntual, Bonadeo amplió la mirada. Para él, el obstáculo no está en la capacidad, sino en el terreno cultural que durante décadas limitó el acceso femenino a ciertos espacios.
Trazó un paralelismo con el hockey argentino y el dominio histórico de entrenadores varones en Las Leonas, pese a tratarse de un seleccionado femenino: "¿Me podés contar por qué necesitamos un nombre de una entrenadora mujer en la historia de Las Leonas? Siempre fueron varones".
El planteo fue claro: si en un deporte donde predominan las mujeres, los cargos de conducción históricamente fueron masculinos, ¿por qué sorprenderse cuando una mujer llega a dirigir un equipo masculino?
“No hay terreno fértil para que se entusiasmen”. Gonzalo Bonadeo explicó que el problema no es de oportunidades aisladas, sino de base. “Va a llevar tiempo porque no hay un terreno fértil para que se entusiasmen. Son contadas con los dedos las mujeres que dirigen, que arbitran o que están en el VAR", agregó.
Comparó esta situación con otros momentos históricos en Argentina, donde a las mujeres se les dificultaba estudiar o practicar deportes por prejuicios familiares y sociales.
El paralelismo con el periodismo deportivo
El periodista desde Buenos Aires también llevó la reflexión al propio ambiente en el que trabaja. Señaló cómo todavía persiste una mirada descalificadora hacia las mujeres que opinan de fútbol.
“Cualquiera de nosotros dice una pavada de fútbol y no pasa nada. Si lo dice una mujer, automáticamente ‘no tiene idea’. Como si para ellas la pelota fuera cuadrada y para nosotros redonda.”
El caso Eta como símbolo
Para Gonzalo Bonadeo, la designación de Marie-Louise Eta en Unión Berlín es mucho más que una decisión circunstancial: es un símbolo de cambio en uno de los ambientes más resistentes a la igualdad.
Un gesto que, más allá de los resultados deportivos, abre una puerta que durante años estuvo cerrada. "Es un paso importantísimo", comentó.
Y concluyó que, como ocurrió en otros ámbitos, la presencia femenina en lugares de conducción dentro del fútbol llegará, pero requerirá tiempo, visibilidad y, sobre todo, oportunidades reales.
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