Carlos Alberto Reutemann es considerado uno de los corredores argentinos más laureados de todos los tiempos. Solo tuvo una pequeña espina en su carreta deportiva: no haberse podido consagrar en su propia tierra, que tuvo su Gran Premio en la máxima categoría hasta el año 1998.
El GP de Argentina de 1974 donde Carlos Reutemann se quedó sin nafta
El 13 de enero de 1974, en el Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires “17 de Octubre” (en la actualidad se llama Juan y Oscar Gálvez); se disputaba la 11° edición del Gran Premio de Fórmula 1 de la República Argentina –el último se disputó en 1998, ganando aquella edición el piloto alemán Michael Schumacher-. Ya dos años antes, en su debut oficial en la Fórmula 1, Reutemann "dio que hablar" obteniendo la pole position, aunque finalizó en el séptimo lugar. En esta ocasión, la clasificación disputada un día antes lo dejaba en la sexta colocación, a 77 centésimas de la pole obtenida por Ronnie Peterson (Lotus).
Las crónicas de aquella jornada no dejan ningún detalle escondido: Reutemann “voló”, obteniendo la punta de la competencia desde la vuelta 4. Fue una carrera perfecta, solamente arruinada por un error mecánico, insólito, que hubiera hecho lagrimear y angustiar a cualquier ser humano.
Cien mil personas aquella tarde -además de Juan Domingo Perón, Presidente de la Nación Argentina, quien se ubicaba en el palco- vieron como el motor del Brabham, se quedaba sin combustible a 500 metros de la meta en la vuelta N°53, con Reutemann a la cabeza sacándole medio minuto a su más inmediato perseguidor y a fin de cuentas, ganador de la carrera: Denny Hulme con su McLaren, obtenía el último Gran Premio de su vida.
Las lágrimas del santafesino quedaron inmortalizadas en todas las imágenes, apoyado en su monoplaza, bebiendo una gaseosa y con su gorra cabizbaja. Nunca más estuvo tan cerca de ganarlo, como si fuera un castigo del destino o un error de cálculo, ya que entre las hipótesis que se barajan hay dos causantes muy probables: la primera es el desprendimiento de una toma de aire en la vuelta 39 que hizo que el motor quemara más combustible; y la segunda se inclina por una falla de cálculo del equipo en boxes.
El corredor argentino finalizó séptimo en aquella carrera sin contabilizar puntos, a una vuelta del ganador. El dato a destacar de aquella jornada, es que fue el primer podio en la carrera de Nikki Lauda, que finalizó a 9 segundos de Hulme.
Qué le regaló Juan Domingo Perón a Carlos Reutemann
En el palco de honor lo esperó Perón, que no se quiso perder la fiesta y se subió a un helicóptero en la Quinta de Olivos y voló hacia el Autódromo. Dicen que el General se sentó en su butaca cuando el Lole se quedó sin nafta… Acompañaron al primer mandatario su esposa, María Estela Martínez de Perón y Raúl Lastiri, que fue presidente interino en 1973 y era allegado al matrimonio presidencial. Reutemann logró llegar al palco y se abrazó con Perón, quien le dijo, “mirá, pibe, no tengo otra cosa para entregarte, es la lapicera que tengo”.



