Por estas horas todo es alegría y felicidad en Argentina luego de que la Selección haya llegado a la final del Mundial Qatar 2022. Para tratar de entender las expectativas generadas alrededor del partido del domingo, hay que repasar el camino que recorrió la Scaloneta para llegar al partido definitorio frente a Francia.
De menos a más a lo largo de la competencia, el seleccionado nacional llega a la final de la mejor manera y como gran candidata a quedarse con el título.
Debut ante Arabia Saudita
Después de cuatro años de espera, el encuentro ante los africanos era el de presentación de la Selección Argentina. Aquel 22 de noviembre, a las 7 de la mañana, la albiceleste tuvo un frustrado primer paso en Qatar que llenó de dudas a los fanáticos.
Con gol de Lionel Messi de penal, Argentina ganaba 1-0 y parecía que iba a aumentar la ventaja en el segundo tiempo. Pero Arabia Saudita reaccionó en el complemento y en pocos minutos le marcó dos goles para terminar ganando 2-1, amargando así el debut del seleccionado que a partir de ese día jugaría todas finales, tanto para avanzar de la fase de ronda, como en las fases de eliminación directa.
México, un partido clave para soñar con la clasificación
En la segunda fecha sería el turno de verse las caras con un viejo conocido de los Mundiales: México. En esta ocasión, el cruce frente a los aztecas sería en fase de grupos, pero la obtención de los tres puntos era tarea obligada para la albiceleste, de lo contrario las chances de avanzar a octavos eran ínfimas.
Poco más de 60 minutos fueron necesarios para que Messi, el mejor jugador de este Mundial Qatar 2022, abra la cuenta para la albiceleste con un zurdazo desde afuera del área. El gol alivió a los jugadores argentinos que ampliaron la cuenta a poco para el final, con una gran definición de Enzo Fernández que pondría el 2-0 definitivo y que le permitiría llegar a la última fecha con más margen.
Polonia, el escollo europeo para definir la clasificación
El triunfo en la última fecha había encaminado la clasificación de Argentina, pero el partido ante Polonia, liderados por Robert Lewandowski, era importante no solo para asegurar la clasificación, sino también hacerlo como líder del grupo para no caer en la parte más difícil del cuadro en los "mata-mata".
Así como con México fue el partido del despegue, contra los polacos fue donde la Selección recuperó varias cosas de la versión que había mostrado hasta antes del encuentro con Arabia. Los europeos plantearon un partido discreto, un planteo carente de ideas y le permitieron a la Argentina lucirse para conseguir el doble objetivo.
Fue victoria 2-0 para los de Lionel Scaloni, quien terminó encontrando el equipo que jugó hasta la final en este cotejo. Alexis Mac Allister y Julián Álvarez anotaron los goles albicelestes ese día.
Australia, el rival menos pensado en octavos de final
Ni Francia ni Dinamarca, el rival en la primera fase de eliminación directa fueron los Socceroos, que llegaron a octavos gracias a un triunfo en la tercera fecha ante los daneses. A pesar de no tener una gran tradición futbolística, ni demasiada experiencia en este tipo de instancias, Argentina no podía confiarse.
Con Enzo Fernández y Julián Álvarez consolidados en el once inicial, la Selección terminó ganando por 2-1 en un encuentro parejo en todas las líneas. Nuevamente Lionel Messi fue quien abrió la cuenta para Argentina tras una buena combinación con Nicolás Otamendi. Mientras que la Araña aprovechó una mala salida del arquero Mathew Ryan para poner aumentar la ventaja. Craig Goodwin descontó con algo de fortuna y el final fue electrizante, donde Dibu Martínez terminó convirtiéndose en salvador del seleccionado con una gran atajada.
Países Bajos, "andá pa' allá"
Argentina y la selección naranja se cruzaron varias veces en Copas del Mundo, en distintas instancias y siempre componen duelos electrizantes, parejos, este no sería diferente y encima habría que sumar el condimento de todo lo que hablaron los europeos en la semana previa que terminar motivando aún más a la Scaloneta.
"Tenemos un plan para frenar a Messi, sin pelota es uno menos", había dicho el entrenador de Países Bajos Louis Van Gaal, quien demostró que no tenía plan ni para frenar al diez argentino ni a ningún otro jugador. El capitán de la Selección jugó un partidazo, con gol de penal incluido y asistencia para Nahuel Molina.
Argentina fue superior, hizo todo lo posible para ganar en los 90 minutos, pero por diferentes motivos o decisiones arbitrales del español Mateu Lahoz terminó definiendo el pasaje a semis en penales, donde Emiliano Martínez hizo lo que más sabe y contuvo dos remates de los neerlandeses para permitirle a Lautaro Martínez convertirse en el verdugo de la Naranja.
Croacia y la sed de revancha por lo ocurrido en Rusia 2018
Fase a fase la producción de la Selección Argentina fue en alza. La derrota en el estreno había quedado muy atrás y la mentalidad de los jugadores estaba puesta en seguir adelante. El rival que quería impedir la clasificación a la final era Croacia, quien cuatro años antes le había propinado un duro golpe en la fase de grupos del Mundial Rusia 2018.
Si bien la primera media hora fue dominada por los croatas, liderados por Luka Modric, la jerarquía albiceleste terminó imperando. Enzo Fernández asistió a Julián Álvarez quien corrió al área y le cometieron penal. Fue Lionel Messi, una vez más, quien abrió la cuenta para la Scaloneta. Poco después, Croacia quedó mal parado de contra y la Araña corrió desde el campo argentino, a pura potencia y terminó definiendo cerca del área chica para poner el 2-0 y un mazazo para los balcánicos.
En el segundo tiempo, Messi enroscó las piernas del central con más proyección a futuro, Josko Gvardiol, y lo hizo quedar como un amateur. El 10 corrió, gambeteó, cambió de ritmo, hizo todos los trucos para ingresar al área y asistir a Álvarez que firmó el 3-0 definitivo para que Argentina llegue a su sexta final mundialista, donde este domingo enfrentará a Francia en el Estadio Lusail.
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