Ambos son protagonistas en sus zonas y se encuentran dentro del lote de clasificados. El hecho de jugarse en la mitad de la etapa regular del torneo le quita la carga pesada de las últimas dos ediciones jugadas en la última fecha, con lo cual este cruce definirá los humores post partido pero no debería ser determinante de la posición final que ostenten cada uno en sus respectivos grupos.
Una semana tranquila con información clara sobre la conformación de los equipos, sin tantas dudas ni misterios, colaboraron para la calma aparente con la que se transitaron las horas previas al gran match de este sábado en el Estadio Brigadier López. Quizás sea también porque nos estamos acostumbrando a uno o dos enfrentamientos por año de las tradicionales divisas santafesinas en el marco del fútbol grande de la Argentina.
De todas maneras y como sucede cada vez que vuelven a verse las caras Sabaleros y Tatengues, siempre hay datos y condimentos que hacen que aun siendoel choque Nº 95 en el ámbito de la AFA, cada clásico sea único y particular dentro del rico historial del evento movilizador por excelencia en nuestra ciudad cuando de fútbol se trata.
COLÓN Y SU NECESIDAD DE GANAR
Su último triunfo en condición de local fue en Noviembre de 2012, 2 a 0 con goles de Lucas Mugni y Emanuel Gigliotti. Es decir, que casi 10 años después buscará volver a sentir el sabor de ganar un clásico y festejarlo con su gente. Además, su última victoria fue de visitante en 2017 con goles de Ortíz y Garnier en el segundo partido del primer ciclo de Eduardo Domínguez. Lleva 5 años sin ganarle a su tradicional adversario, 5 partidos hasta aquí con 3 empates y 2 derrotas.
Demás está decir que estos números ejercen presión y caen sobre la espalda de jugadores y cuerpo técnico. Pero a diferencia de los dos últimos partidos que se jugaron con Colón enfocado en compromisos decisivos –finales de Sudamericana 2019 y Trofeo de Campeones 2021-, para esta ocasión el elenco rojinegro podrá poner cuerpo y mente con exclusividad en este derby del sábado.
Al deseo de ganar hay que darle sustento si se pretende conseguir el objetivo. Colón llega al clásico tras dos partidos de visitante donde perdió bien ante Tigre con una imagen desdibujada en gran parte del juego en Victoria y un empate con buen sabor de boca ante Lanús en La Fortaleza. De un partido al otro, cambió nombres y esquema táctico para equilibrar más al equipo, a sabiendas que el rendimiento general le venía dando avisos a Falcioni a pesar de los triunfos. En la movida, el DT debió “sacrificar” a Farías que quedó sin lugar en el 11 en una decisión que a muchos sabaleros les hace ruido.
El ingreso de Paolo Goltz –había reclamado más minutos tras el partido de Copa Argentina- para jugar con tres en el fondo, la reaparición como titular de Eric Meza en lugar de un discreto Sandoval, más la inclusión desde el arranque del uruguayo Teuten fueron los retoques necesarios para que Colón recupere la fisonomía de un equipo más sustentable de atrás hacia adelante.
UNIÓN LUCE MÁS COMPACTO
Sin necesidad de establecerlo como favorito, de hecho en este tipo de partidos no los hay, el elenco de la Avenida llega fortalecido con dos triunfos en fila en condición de local donde tiene su verdadera fortaleza en la campaña. En estas 6 primeras fechas jugó 4 de local obteniendo el 100% de los puntos y 2 de visitantes donde sumó 1 de 6 posibles. Sin dudas que ahí radica su principal desafío: rendir en territorio foráneo como lo hace su estadio.
Aquella actuación y victoria épica en el debut ante River fue el punto de partida ideal de una campaña que lo mantiene en lo alto de la tabla. Unión demostró una mejoría fundamental en su estructura defensiva, funcionamiento del equipo en el cual Munúa puso mucho énfasis durante la preparación previa. Además, encontró en el “Loco” Alvez a un delantero potente y picante, con capacidad de resolución en partidos cerrados y complicados.
Sin necesidad de tenencia de balón en mayor medida que sus adversarios construyó triunfos sólidos aunque por la mínima diferencia para escalar rápidamente a lo más alto de su zona. Bien plantado, con un libreto claro, corre, marca, recupera y lastima con velocidad y dinámica. A pesar de las lesiones de jugadores importantes como Luna Diale, Vera y Roldán, supo reacomodarse con las opciones de un plantel enriquecido para esta temporada.
Sin dudas que las actuaciones y resultados fuera del 15 de Abril son el “Talón de Aquiles” del equipo y la campaña. Todo un desafío para los dirigidos por Munúa poder producir con la misma capacidad y solvencia en condición de visitante nada menos que en la casa de su tradicional rival. Sin dejar de lado las razones futbolísticas quizás se trate de una cuestión vinculada más a lo mental, lo psicológico, que seguramente intentará destrabar en semejante ocasión.
UN PARTIDO PARA VALIENTES
Con el contexto como antesala de un partido que no definirá deportivamente la suerte de ambos en la Copa, todo se presenta como para que ambos salgan más decididos a satisfacer el deseo de ganar por sobre el temor a perder. Aunque también es cierto que la igualdad los dejaría bien parados a los dos, con la salvedad de que Colón por ser local y por su necesidad de volver a festejar un clásico se sienta más obligado.
El protagonismo, la iniciativa y la búsqueda en instancias primarias del match correrá por cuenta de Colón frente a un equipo como Unión que sabe jugar sin la pelota, con presión permanente generando incomodidad en todos los sectores y atacando los espacios con transiciones rápidas en cada recuperación de balón.
Los dos son competitivos. Los dos tienen fundamentos para preocupar al otro. Los dos conocen las virtudes del otro. El Sabalero junta juego en el mediocampo con Aliendro, Bernardi y el Pulga Rodríguez pero el Tatengue es más intenso y veloz por su juventud en esa zona del terreno con Juárez, Portillo, Nardoni y González. Por las bandas se darán duelos muy interesantes y los dos tienen poder para lastimar. En la valentía para buscar, en el coraje para ir más allá de la comodidad del empate y en la preparación mental para enfrentar al “miedo a perder” estarán las principales claves de este apasionante capítulo que continuará la historia viva del clásico en la tardecita del sábado.






