Cien horas en el río y una hazaña eterna: la historia de Pedro Candioti, el santafesino que unió Rosario con Buenos Aires a nado

A lo largo de tres décadas, "El Tiburón del Quillá" superó tempestades, quebró marcas de permanencia en aguas abiertas y escribió la hazaña más épica de la natación argentina al unir Rosario con la Capital Federal.

Pedro Candioti aprendió los primeros secretos de la natación en las aguas del arroyo El Quillá, lugar donde en 1938 sus amigos fundaron el Club Náutico El Quillá para respaldar sus travesías oficiales.

Pedro Candioti aprendió los primeros secretos de la natación en las aguas del arroyo El Quillá, lugar donde en 1938 sus amigos fundaron el Club Náutico El Quillá para respaldar sus travesías oficiales.

El deporte argentino guarda páginas doradas que sus atletas escribieron con sacrificio y un espíritu indomable. Entre las figuras emblemáticas que proyectaron el nombre de Santa Fe hacia el mapa internacional, Pedro Francisco Antonio Candioti ocupa un lugar de honor.

Tataranieto del primer gobernador de la provincia de Santa Fe, Francisco Antonio Candioti, Pedro Candioti convirtió el río Paraná en el escenario de hazañas que asombraron al mundo.

El origen de una leyenda: del arroyo El Quillá a las 100 horas en la Laguna Setúbal

La historia de Candioti con el agua comenzó a los 8 años, cuando aprendió a flotar en las aguas del arroyo El Quillá, sector donde hoy funciona el Club Náutico El Quillá en el Parque del Sur. En 1908 ingresó al Club de Regatas Santa Fe para perfeccionar su técnica de nado de la mano del profesor Constancio Pizingrilli.

Aunque en su juventud brilló en el fútbol, el atletismo y el remo, disciplina en la que conquistó la copa La Marina en 1916, fueron las pruebas de resistencia en aguas abiertas las que despertaron su verdadera pasión.

En febrero de 1939, el deportista permaneció más de cuatro días seguidos dentro del agua para unir San Javier con la capital santafesina, marca que le valió el reconocimiento de la prensa internacional.

En febrero de 1939, el deportista permaneció más de cuatro días seguidos dentro del agua para unir San Javier con la capital santafesina, marca que le valió el reconocimiento de la prensa internacional.

Entre 1916 y 1946, Candioti completó 64 travesías oficiales, sumando 7.569 kilómetros recorridos y acumulando más de 2.000 horas de nado. Quebró el récord mundial de permanencia en cinco oportunidades y firmó registros asombrosos: unió Santa Fe con Coronda en 13 horas, alcanzó Puerto Aragón en 26 horas para coronarse campeón mundial en 1923 y nadó desde Goya hasta la ciudad de Santa Fe durante más de 66 horas seguidas.

Pero el hito que inmortalizó su apodo ocurrió en 1939, entre el 19 y el 23 de febrero. A sus 46 años, Pedro Candioti unió San Javier con la capital provincial a lo largo de 264 kilómetros. En esa prueba, Pedro permaneció en el agua durante 100 horas y 33 minutos seguidos, estableciendo una marca mundial inédita.

Una multitud eufórica y el entonces gobernador de Santa Fe, Manuel María de Iriondo, lo recibieron al salir de la Laguna Sétubal. La proeza recorrió el mundo y la prestigiosa revista estadounidense Time le dedicó un artículo especial bajo el título "The Shark of Quillé Creek".

La hazaña histórica de 1946: el día que Candioti unió Rosario y Buenos Aires a nado

A pesar de sus triunfos internacionales, Candioti perseguía una obsesión personal y que, hasta ese entonces, nadie había hecho: conectar la ciudad de Rosario con la Capital Federal. Durante 15 años intentó cumplir ese sueño en 19 oportunidades, enfrentando constantes frustraciones por la dureza del trayecto y las inclemencias climáticas.

A sus 53 años y un 13 de marzo de 1946, Pedro inició su último intento desde las costas rosarinas. Para resistir las bajas temperaturas y proteger la piel, sus asistentes cubrieron su cuerpo con una densa capa de lanolina, mientras él llevaba medallas de Santa Teresa y la Virgen de Luján en la muñeca izquierda.

Tras intentar la travesía durante 15 años, el nadador completó el recorrido de 318 kilómetros desde Rosario hasta las inmediaciones de la cancha de River Plate empleando un tiempo exacto de 75 horas y 18 minutos.

Tras intentar la travesía durante 15 años, el nadador completó el recorrido de 318 kilómetros desde Rosario hasta las inmediaciones de la cancha de River Plate empleando un tiempo exacto de 75 horas y 18 minutos.

Desde las embarcaciones de apoyo le suministraron únicamente café, mate cocido y frutas, al tiempo que sus acompañantes entonaban canciones e interpretaban instrumentos durante las noches para evitar que se durmiera en la deriva.

Candioti soportó una tormenta feroz a la altura de Zárate y debió refugiarse durante casi cuatro horas en el arroyo Sarandí para no ceder ante el oleaje del Río de la Plata.

Finalmente, el sábado 16 de marzo de 1946, tras completar 75 horas y 18 minutos de nado continuo, logró unir a nado Rosario con la Capital Federal. A las 10:28 de la mañana, Candioti pisó tierra firme cerca del puerto porteño por sus propios medios, miró al cielo y exclamó una frase que quedó grabada en la memoria de todos: "¡Gracias, Dios! ¡Llegué! ¡Llegué!".

Su hazaña trascendió la natación para convertirse en un símbolo eterno del deporte santafesino. En su homenaje, la provincia promulgó la Ley Nº 10.221 que declara cada 24 de julio, fecha de su nacimiento, como el Día Provincial del Deporte. A décadas de sus brazadas históricas, el ejemplo de Pedro Candioti sigue vivo en las aguas del Paraná como prueba de que la determinación humana no conoce límites.

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