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Cómo hacer unas croquetas de pollo bien crocantes por fuera y cremosas por dentro con pocos ingredientes
Con pollo cocido, salsa blanca y un rebozado sencillo, se puede preparar una receta casera ideal para el almuerzo o la cena. El secreto está en lograr una mezcla suave, dejarla enfriar bien y cocinar las croquetas hasta que queden doradas.
Cómo hacer unas croquetas de pollo bien crocantes por fuera y cremosas por dentro con pocos ingredientes.
Las croquetas de pollo son una alternativa práctica para aprovechar el pollo que sobró de otra comida y transformarlo en un plato sabroso. Con pocos ingredientes y algunos trucos de preparación, es posible conseguir una cubierta bien crocante y un interior cremoso que se deshace al comerlo.
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La clave está en combinar el pollo desmenuzado con una salsa blanca espesa, enfriar la preparación antes de formar las croquetas y respetar el orden del rebozado. De esta manera, mantienen su forma durante la cocción y quedan doradas por fuera.
Ingredientes para hacer croquetas de pollo
Para preparar aproximadamente 12 croquetas medianas, se necesitan los siguientes ingredientes:
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250 gramos de pollo cocido y desmenuzado.
30 gramos de manteca.
30 gramos de harina de trigo.
250 mililitros de leche.
1 huevo.
100 gramos de pan rallado.
Sal, pimienta y nuez moscada a gusto.
Aceite suficiente para freír.
Paso a paso: cómo preparar croquetas de pollo cremosas
1. Preparar la salsa blanca. Derretir la manteca en una sartén a fuego medio, agregar la harina y mezclar durante uno o dos minutos. Incorporar la leche de a poco, sin dejar de revolver para evitar que se formen grumos. Cocinar hasta obtener una salsa espesa.
2. Agregar el pollo. Incorporar el pollo cocido y desmenuzado, condimentar con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclar hasta integrar todos los ingredientes y retirar del fuego.
3. Dejar enfriar la preparación. Pasar la mezcla a un recipiente, distribuirla en una capa uniforme y dejar que pierda el calor. Después, llevarla a la heladera durante al menos dos horas, hasta que esté firme y resulte fácil de manipular.
4. Formar las croquetas. Tomar pequeñas porciones de la mezcla fría y darles forma ovalada o redonda con las manos.
5. Rebozar. Pasar cada croqueta por huevo batido y después por pan rallado, procurando cubrir toda la superficie. Para una cubierta más resistente y crocante, se puede repetir el rebozado.
6. Freír hasta que estén doradas. Calentar abundante aceite y cocinar las croquetas en tandas pequeñas hasta que estén doradas por fuera. Retirarlas con una espumadera y colocarlas sobre papel absorbente.
Como el pollo ya está cocido, el objetivo de la fritura es dorar el exterior y calentar el interior sin que el rebozado se queme.





