Una llamarada solar generó una tormenta geomagnética que podría afectar sistemas en la Argentina
El fenómeno, clasificado como X1.9, fue registrado el 18 de enero y confirmado por la NASA y la NOAA. Advierten posibles efectos en satélites, GPS y comunicaciones, incluso en el hemisferio sur.
La llamarada solar de clase X1.9 fue registrada el 18 de enero y generó una tormenta geomagnética severa, una de las más intensas de los últimos años.
Una potente llamarada solar de clase X1.9, una de las más intensas que puede emitir el Sol, provocó una tormenta solar geomagnética severa y encendió alertas en los sistemas de monitoreo del clima espacial a nivel global. El evento fue confirmado por la NASA y por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que advirtieron sobre posibles impactos en tecnologías sensibles.
“La llamarada alcanzó su punto máximo como un evento X1.9”, informó la NASA a través de su blog oficial sobre el ciclo solar. Este tipo de erupciones se encuentra entre las más potentes registradas, con capacidad de generar perturbaciones significativas en el entorno espacial de la Tierra.
El fenómeno fue observado por el satélite Solar Dynamics Observatory (SDO) y estuvo acompañado por una eyección de masa coronal (CME), una enorme nube de plasma y campos magnéticos expulsada desde la superficie solar. Parte de ese material se dirigió hacia la Tierra e impactó contra la magnetosfera, el escudo magnético que protege al planeta de la radiación solar.
Según la NOAA, ese impacto generó una tormenta geomagnética de nivel G4, dentro de la categoría “severa”. Además, se registró una tormenta de radiación solar de nivel S4, un umbral poco frecuente que no se observaba desde los grandes eventos ocurridos en octubre de 2003.
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El impacto de la eyección de masa coronal contra la magnetosfera terrestre activó alertas por posibles efectos en satélites, GPS y comunicaciones.
Qué efectos se registraron
Entre las consecuencias visibles del fenómeno se destacó la aparición de auroras en latitudes inusuales, un indicador clásico de alteraciones intensas del campo magnético terrestre. “Las tormentas geomagnéticas severas pueden provocar auroras visibles mucho más lejos de los polos”, explicó la NASA en su informe.
Además, los organismos de monitoreo advirtieron que este tipo de eventos puede afectar de manera temporal a satélites, sistemas de navegación por GPS, comunicaciones por radio de alta frecuencia y operaciones aeronáuticas, especialmente en rutas cercanas a las regiones polares.
Posible impacto en la Argentina
Si bien no se prevén daños directos ni consecuencias concretas en países específicos, los especialistas señalaron que regiones del hemisferio sur, como el sur de la Argentina y zonas cercanas a la Antártida, podrían experimentar con mayor intensidad las perturbaciones geomagnéticas.
De acuerdo con los modelos de monitoreo del clima espacial, algunas repercusiones del evento podrían extenderse hasta fines de enero, siempre que persistan las condiciones de elevada actividad solar. “La actividad geomagnética elevada puede degradar señales de navegación y comunicaciones satelitales”, indicó la NOAA en sus reportes técnicos.