viernes 30 de octubre de 2020
Ciencia | vacuna | Coronavirus | Universidad de Oxford

Un segundo voluntario en ensayos de la vacuna de AstraZeneca presentó trastorno neurológico

La farmacéutica AstraZeneca difundió detalles de la tercera fase de los ensayos clínicos de su vacuna contra el coronavirus, que desarrolla en colaboración con la Universidad de Oxford. Otra mujer mostró problemas en la tercera fase de los ensayos, pero no hay señal de que se deba a la dosis recibida.

La farmacéutica AstraZeneca difundió detalles de la tercera fase de los ensayos clínicos de su vacuna contra el coronavirus, que desarrolla en colaboración con la Universidad de Oxford, después de que se haya sabido que la dosis tuvo efectos negativos sobre un segundo paciente, “síntomas neurológicos sin explicación”, de nuevo.

La aparición de estos síntomas inesperados en dos mujeres que recibieron su vacuna experimental en el Reino Unido, obligó a la empresa a detener sus pruebas en dos ocasiones, la segunda a primeros de este mes.

La Universidad de Oxford trabaja en una vacuna para prevenir el coronavirus.
La Universidad de Oxford trabaja en una vacuna para prevenir el coronavirus junto al laboratorio AstraZeneca.

La Universidad de Oxford trabaja en una vacuna para prevenir el coronavirus junto al laboratorio AstraZeneca.

En su informe, la empresa, con sede en Cambridge, señaló que “una revisión independiente” determinó que en ambos casos “se consideró poco probable que estas enfermedades estuvieran asociadas con la vacuna, o bien que no había pruebas suficientes para decir con certeza que las enfermedades estaban relacionadas o no con la vacuna”.

En Reino Unido, Brasil, la India y Sudáfrica los ensayos se reanudaron, mientras en Estados Unidos siguen en pausa, según The New York Times, que es quien alertó de lo que estaba pasando. El citado medio asegura que esta vacuna experimental ya fue administrada a 18.000 personas en todo el mundo, aproximadamente.

Resultados adversos

En cuanto a las enfermedades sobrevenidas, la compañía no aportó muchos detalles por el momento. Se sabe que la primera participante desarrolló una inflamación de la médula espinal conocida como mielitis transversa tras recibir una dosis de la vacuna. La compañía informó del caso en julio.

Más tarde se determinó que la mujer padecía una esclerosis múltiple que no le había sido diagnosticada y que no estaba relacionado con la vacuna, pues a menudo viene acompañado con mielitis transversa. Por lo tanto, los ensayos fueron reanudados.

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La segunda participante enfermó después de una segunda dosis de la vacuna, obligando a detener de nuevo los ensayos el pasado 6 de septiembre. AstraZeneca afirmó que su diagnóstico no fue confirmado, pero una fuente anónima familiarizada con la situación aseguró al periódico neoyorquino que la enfermedad había sido identificada como mielitis transversa.

Los expertos están mostrando preocupación ante una posible falta de comunicación entre los voluntarios que se han prestado para realizar los ensayos clínicos y la empresa, alertándoles de las enfermedades que estaban contrayendo estos casos. Por ello, la empresa ha asegurado su intención de aumentar la transparencia acerca de sus investigaciones.

FUENTE: https://www.huffingtonpost.es/