"Con cada año que pasa, ganamos más confianza en nuestros pronósticos meteorológicos (...) No hace mucho tiempo, los pronósticos del tiempo eran mucho más turbios", dicen desde la Nasa. La agencia espacial de Estados Unidos, comenzó su camino para aportar a los pronósticos del tiempo por el año 1960, cuando lanzó su primer exitoso satélite meteorológico llamado Tiros-1 que permitió ver el clima "al menos en forma de nubosidad", como afirman.
Esta fue la primera imagen que permitió ver el clima de la Tierra con este satélite.
La misión Tiros 1 (Satélite de Observación de Televisión e Infrarrojos), el primer satélite meteorológico, fue diseñado para probar la viabilidad de obtener y utilizar imágenes de cobertura de nubes en TV de los satélites.
Así comenzaba la historia de la observación meteorológica con el impulso de la Nasa.
La misión de Tiros 1 se controlaba desde el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la Nasa.
"Tiros 1 tuvo un gran éxito y proporcionó los primeros pronósticos meteorológicos precisos basados en datos recopilados desde el espacio. Tiros comenzó la cobertura continua del clima de la Tierra en 1962 y fue utilizado por meteorólogos de todo el mundo. El éxito del programa con muchos tipos de instrumentos y configuraciones orbitales condujo al desarrollo de satélites de observación meteorológica más sofisticados", indicaron desde la agencia espacial estadounidense.
En la actualidad, el satélite puede encontrarse en el Museo Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos, en Washington DC.
Cuándo se hicieron los primeros pronósticos del tiempo
Según el director del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, Louis Uccellini, los servicios meteorológicos comenzaron a finales de 1800, de la mano de Signal Corps, una unidad militar estadounidense que "asumió la responsabilidad de observar el clima y brindar indicaciones de lo que podría suceder esa tarde o al día siguiente", explicó Uccellini. Signal Corps utilizaba las líneas del telégrafo "para proporcionar indicaciones de las ráfagas que pasaban sobre los lagos", contó.
Al menos tres desastres meteorológicos que ocurrieron a lo largo de 1900, hicieron que Estados Unidos se esforzara por tener más precisión en la predicción del tiempo. En 1961, en el marco de la carrera espacial, el entonces presidente John F. Kennedy pidió no solo que el hombre llegara a la Luna, sino que avanzaran en un sistema mundial de satélites de comunicación, incluyendo la meteorología. Ordenó una inversión de 53 millones de dólares para la Oficina Meteorológica de EE.UU.
En esta época comenzó a estimularse el desarrollo del radar Doppler para localizar precipitaciones, calcular sus trayectorias y estimar sus tipos.
Los satélites meteorológicos Tiros 1 y Tiros 2 -el primer gran salto en tecnología satelital de la Nasa- ya se habían lanzado antes del discurso de Kennedy, pero después siguió una larga serie de satélites Tiros, que se complementaron con el programa Nimbus (entre agosto de 1964 y octubre de 1978), un conjunto de satélites diseñados para tomar fotografías, medir aspectos de la atmósfera a cientos de kilómetros de distancia, incluida la temperatura, la velocidad del viento y el vapor de agua.
Pero los satélites Tiros y Nimbus estaban en órbita baja (de unos 800 km), había que ir más arriba.
Qué son los satélites JPSS de la Nasa
El segundo gran salto en tecnología satelital meteorológica llegó de la mano del conjunto de satélites polares (JPSS) desde el 2015, cuando anunciaron su desarrollo. Estos satélites contribuyeron enormemente a mejorar las predicciones del clima. Rodean la Tierra de polo a polo, y cruzan el ecuador unas 14 veces al día, proporcionando una cobertura global completa dos veces al día. Con estos satélites puede predecirse -con precisión- el clima a siete días. También permiten a los científicos y pronosticadores estudiar las tendencias climáticas a largo plazo, al ampliar el registro de datos satelitales de más de 30 años.
¿Cómo funcionan? Greg Mandt, director de JPSS, explicó: "Es un programa de imágenes visuales que vuela sobre el ecuador al mismo ritmo que gira la Tierra. Entonces, para una persona en la Tierra, parece que está estacionario. Lo que eso le permite hacer al satélite es ver la Tierra desde los mismos puntos de vista continuamente. Así que, básicamente, podrías tomar películas. Así que puedes actualizar la imagen cada 30 segundos, si quieres, y tener una idea del movimiento del clima".
El 18 de noviembre del 2017, el penúltimo cohete Delta II, puso en órbita al satélite meteorológico JPSS 1 (Joint Polar Satellite System 1) del Servicio Meteorológico de EE.UU. y la Nasa. El primero de posiblemente tres de esta segunda generación de satélites meteorológicos.
Este 10 de noviembre del 2022, la Nasa colocó en órbita al segundo satélite JPSS 2.
Pero desde la Nasa, destacaron que "todos esos datos no significarían mucho sin los saltos cuánticos en el poder de cómputo que hemos visto durante este período de tiempo, y la enorme cantidad de trabajo que se ha invertido en la creación de modelos informáticos del clima y nuestra atmósfera". Una de las pioneras en este campo es la argentina Eugenia Kalnay (la "verdadera chica del clima") quien luego de exiliarse tras la dictadura militar del '76, se convirtió en la primera mujer en graduarse del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en meteorología y tiene posiblemente el artículo más citado en todas las ciencias de la Tierra.
Según explican desde la Nasa, la argentina Eugenia Kalnay estudió el pronóstico del tiempo por conjuntos, comparando bits de información del modelo de pronóstico entre sí, para descubrir qué funciona y qué no.
"Este método te permite determinar si cada observación es buena o mala. Si ayuda al pronóstico o lo empeora. Y me di cuenta de que podíamos hacer eso con cada observación y determinar si era beneficiosa o perjudicial, podíamos eliminar las observaciones perjudiciales y usar solo las beneficiosas. Y eso mejoró bastante el pronóstico, sustancialmente. No solo un poco que no se puede ver, sino que durante ocho días, el pronóstico es mejor. Así que me siento muy feliz por ese resultado", dijo Kalnay.
Gracias a este aporte, los canales de televisión y otros medios fueron capaces de anunciar un pronóstico extendido.
Datos que salvan vidas
Los datos que fluyen de todos los satélites del mundo (los geoestacionarios de Japón, Corea del Sur, China, Rusia, India y EE.UU y los polares de Rusia, China y EE.UU), producen muchos de los productos que se utilizan en el pronóstico del tiempo que todo el mundo usa todos los días y es posible que las personas no entiendan realmente de dónde provienen. "Todos los países del mundo colaboran muy bien juntos para compartir estos datos porque todos son de beneficio mutuo", resaltó la Nasa.
Y el motor de todos los días es saber que, con datos precisos, se pueden salvar vidas. "La parte de la misión de proteger la vida y la propiedad es realmente el motor, es lo que lleva a las personas a trabajar todos los días y ciertamente estamos dedicados a esa misión", afirmó el director del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, Louis Uccellini.
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