El Programa del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la Nasa concluyó su serie de ensayos de calificación estructural con la prueba final que consistió en llevar el diseño del tanque de oxígeno líquido del cohete a sus límites en el Centro Marshall de Vuelo Espacial Marshall de la agencia en Huntsville, Alabama.
Los ingenieros completaron casi 200 pruebas en el cohete SLS rompiendo el prototipo de prueba del tanque de oxígeno líquido. Esta prueba fue la última de una campaña estructural de 3 años para garantizar que la estructura del cohete esté diseñada para soportar los rigores de la luz espacial.
Las pruebas fueron esenciales para enviar de forma segura a los astronautas al espacio en las misiones de Artemisa a la Luna.
Primero, los ingenieros usaron modelos de computadora para diseñar las estructuras principales del cohete según factores específicos de seguridad. Luego, anclaron esos modelos con pruebas para ver si las predicciones del modelo son correctas.
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Más de 20 pruebas estructurales de SLS mostraron que el tanque de oxígeno líquido sobreviviría a las fuerzas previstas para el lanzamiento y el vuelo. La prueba del 24 de junio llevó al tanque más allá de sus límites para ver cuánta fuerza se necesitaría para romper su estructura.
El video muestra agua saliendo del tanque cuando falló. El pandeo circunferencial resultante de la estructura ocurrió dentro del 2% del valor de falla previsto.
Los resultados de la prueba proporcionarán a los diseñadores de cohetes información valiosa para hacer que los tanques SLS sean más ligeros e informar los diseños de otros cohetes comerciales y gubernamentales.






