El secreto de Chernobyl: descubren un hongo negro que absorbe radiación nuclear para crecer

Científicos de todo el mundo analizan las increíbles propiedades del Cladosporium sphaerospermum, un organismo hiperresistente que prolifera en las paredes del reactor destruido de Chernobyl.

La alta concentración de melanina otorga al Cladosporium sphaerospermum un color oscuro distintivo y una protección celular única frente a los rayos gamma.

La alta concentración de melanina otorga al Cladosporium sphaerospermum un color oscuro distintivo y una protección celular única frente a los rayos gamma.

Imagen creada con Inteligencia Artificial.

A cuatro décadas de la peor tragedia atómica de la historia, la zona de exclusión de Chernobyl mantiene niveles de contaminación capaces de matar a casi cualquier especie en cuestión de minutos. Sin embargo, la naturaleza encontró un camino insólito. Dentro de la estructura que protege el destruido reactor número cuatro, un organismo oscuro desafía todas las leyes de la biología convencional: prospera y se multiplica alimentándose de la radiación ambiental.

Cómo funciona el hongo negro de Chernobyl que transforma la energía nuclear en vida

A diferencia de los hongos tradicionales que crecen en los bosques, la especie Cladosporium sphaerospermum ostenta un color negro intenso producto de sus elevadas concentraciones de melanina.

El micólogo argentino Francisco Kuhar destaca que la enorme plasticidad genética de este reino le permite adaptarse a entornos mortales donde ni siquiera los insectos logran sobrevivir.

Las muestras extraídas del sarcófago del reactor 4 abrieron una nueva línea de investigación sobre organismos capaces de proliferar en ambientes hiperradiactivos.

Las muestras extraídas del sarcófago del reactor 4 abrieron una nueva línea de investigación sobre organismos capaces de proliferar en ambientes hiperradiactivos.

El investigador del CONICET Sebastián Pelliza explica que la melanina funciona dentro del hongo como un auténtico transductor de energía. En lugar de sufrir daños celulares irreparables por la exposición atómica, el organismo capta la radiación ionizante, como los rayos gamma, y la convierte en energía química para estimular su desarrollo. Este mecanismo biológico funciona de manera equivalente a la fotosíntesis de las plantas, pero reemplaza la luz del sol por la radiación nuclear.

Qué es la radiosíntesis y por qué causa debate en la comunidad científica

La historia de este descubrimiento comenzó a finales de los años 90, cuando la microbióloga Nelli Zhdanova lideró una expedición de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania dentro del sarcófago del reactor. Su equipo identificó 37 especies de hongos de pigmentación oscura, entre los que sobresalía el Cladosporium sphaerospermum por su abundancia y vitalidad.

Posteriormente, los investigadores Ekaterina Dadachova y Arturo Casadevall bautizaron este proceso con el nombre de radiosíntesis. Tras someter muestras a radiación directa en laboratorio, observaron que el organismo aceleraba su ritmo de crecimiento. No obstante, la ciencia debate actualmente el alcance real del fenómeno: en 2022, el ingeniero Nils Averesch, de la Universidad de Stanford, sugirió cautela al remarcar que la comunidad científica todavía debe aportar pruebas concluyentes para confirmar que el hongo obtiene energía vital únicamente a través de este proceso.

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