Desmontan la teoría del origen de la Luna: así fue el impacto express que cambió la Tierra
Un equipo de astrónomos norteamericanos desmontó la hipótesis tradicional sobre la gestación de nuestro satélite natural mediante simulaciones tridimensionales de alta precisión.
Durante décadas, la astronomía sostuvo la hipótesis de que la formación de la Luna demandó un proceso lento de miles de años. Según esa vieja teoría, el impacto del protoplaneta Theia contra la Tierra joven proyectó un disco de roca fundida que se condensó paulatinamente en el espacio. Sin embargo, un nuevo estudio elaborado por especialistas del Instituto de Investigación del Suroeste junto a la Universidad de Arizona derrumbó esa creencia: el nacimiento del satélite ocurrió en tan solo cinco horas.
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La investigación, difundida por la revista científica Astrophysical Journal Letters, transformó la comprensión sobre los primeros instantes del Sistema Solar. La clave del descubrimiento residió en reconsiderar la rigidez física y la temperatura de las rocas espaciales implicadas en la colisión, variables que los análisis previos obviaban al tratar a los planetas como meras estructuras fluidas.
La resistencia del material: el factor que aceleró la creación del satélite
Al introducir la solidez y la temperatura de los cuerpos celestes dentro de las simulaciones computarizadas, el comportamiento del choque cambió por completo, revelando la velocidad real del evento:
- Estructura sólida: los planetas con menor temperatura presentan una consistencia más resistente, impidiendo la desintegración total del material durante el choque.
- Eyección directa: la colisión expulsó un bloque compacto de materia que se consolidó de forma prácticamente inmediata en la órbita terrestre.
- Modelo inédito: la doctora Adeene Denton, líder de la investigación, confirmó que la Luna emergió intacta tras apenas cinco horas de haber ocurrido el impacto contra Theia.
Por qué la Luna y la Tierra son "gemelos fraternos" a nivel químico
El hallazgo aporta luz sobre dos incógnitas históricas que desvelaban a la comunidad científica: la fecha exacta del cataclismo y la asombrosa similitud química que existe entre la Tierra y su satélite. Dado que la Composición lunar difiere notablemente de la de Marte, los investigadores sostienen que Theia y la Tierra se gestaron en el mismo sector del disco protoplanetario que rodeaba al Sol.
El astrofísico Robin Canup, coautor de la investigación, destacó que relacionar la temperatura original de los cuerpos con la estructura actual del satélite permitirá datar con máxima precisión el momento del choque. Lejos de ser un proceso parsimonioso de acumulación de polvo, el origen del cielo nocturno respondió a un impacto cinematográfico que remodeló el planeta en una sola jornada.





