Desentierran en la Patagonia argentina un huevo fosilizado de dinosaurio: el tesoro de 68 millones de años

El descubrimiento de 255 fragmentos de cáscaras revela las increíbles estrategias de incubación que utilizaban estos colosos herbívoros para reproducirse en climas fríos y de poca luz durante el Cretácico tardío.

Paleontólogos hallaron 255 fragmentos de huevos de titanosaurio en la Patagonia argentina.

Paleontólogos hallaron 255 fragmentos de huevos de titanosaurio en la Patagonia argentina.

La Patagonia argentina volvió a consolidarse como una cantera inagotable de sorpresas para la ciencia mundial. Un grupo de paleontólogos recuperó 255 fragmentos de cáscara pertenecientes a huevos de dinosaurio, más específicamente de titanosaurio, a unos 322 kilómetros al norte del estrecho de Magallanes. Las piezas, extraídas entre 2020 y 2024 en los estratos de la Formación Chorrillo, cuentan con una antigüedad cercana a los 68 millones de años y representan la evidencia de anidación más austral registrada hasta la fecha.

La investigación, difundida por la prestigiosa revista Royal Society Open Science, demuestra que estos gigantescos herbívoros no solo recorrían el extremo sur del continente de paso, sino que se asentaban durante periodos prolongados para completar su ciclo reproductivo. El hallazgo transforma la comprensión sobre la plasticidad ecológica de los saurópodos en latitudes cercanas al polo sur.

Cómo incubaban sus huevos los titanosaurios en el clima austral

Debido a las bajas temperaturas y las escasas horas de luz de la región sur, los científicos descartaron que estos colosos utilizaran su propio peso corporal para empollar. La paleontóloga Darla Zelenitsky, coautora de la investigación, explicó que los ejemplares adaptaron sus hábitos reproductivos al entorno mediante sistemas de incubación indirecta:

  • Nidos en montículo: las hembras construían grandes estructuras con capas de tierra y materia vegetal acumulada.

  • Calor por fermentación: la descomposición orgánica del material vegetal generaba la humedad y el calor constante necesarios para desarrollar el embrión sin aplastar la Puesta.

  • Dimensiones de las crías: las reconstrucciones indican que los huevos albergaban cerca de cuatro litros de fluido y que las crías nacían con un peso aproximado de cuatro kilos.

Las cáscaras fosilizadas presentan un grosor que permitía soportar el calor generado por la descomposición vegetal en los nidos de montículo.

Las cáscaras fosilizadas presentan un grosor que permitía soportar el calor generado por la descomposición vegetal en los nidos de montículo.

El misterio de los colososaurios en la Formación Chorrillo

En los mismos niveles sedimentarios donde aparecieron los restos de cáscaras, los paleontólogos desenterraron dientes fosilizados pertenecientes al linaje de los colososaurios, un grupo de titanosaurios de dimensiones descomunales. Pese a la coincidencia espacial, los expertos prefieren mantener la cautela hasta realizar análisis microscópicos más profundos que permitan determinar la especie exacta que puso los huevos.

El equipo científico proyecta nuevas expediciones a la zona para rescatar embriones fosilizados o estructuras de nidos intactas. Esos posibles hallazgos permitirán responder cómo estas poblaciones multitudinarias mantenían una crianza exitosa en condiciones climáticas tan extremas antes de la extinción masiva.

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