menu
search
Economía Jubilaciones | Argentina |

Jubilaciones en Argentina, una crisis que se nutre de la informalidad laboral

Un estudio reconoció debido a la informalidad laboral que tiene más del 40% de la población activa, hay una “significativa dificultad de los trabajadores para alcanzar los años de servicios con aportes requeridos para acceder a la jubilación”.

La crisis del sistema jubilatorio en Argentina va más allá de lo previsional. Por la enorme informalidad laboral (más del 40% de la población activa), hay una “significativa dificultad de los trabajadores para alcanzar los años de servicios con aportes requeridos para acceder a la jubilación”, reconoce un estudio de la Seguridad Social.

Los datos oficiales marcan que sobre 21 millones de personas ocupadas, los aportantes a la Seguridad Social suman 12,5 millones. Hay 8,5 millones sin aportes. Y de los 12,5 millones con aportes, una alta proporción registra períodos sin aportes, lo que anticipa que al momento de contar con la edad jubilatoria (60 años mujeres, 65 años varones) no reunirán el mínimo de 30 años de aportes para acceder a la jubilación.

“Del análisis realizado surge que el 50% de los varones y el 69% de las mujeres en edad jubilatoria no podrá acceder a un beneficio contributivo. Si bien existen algunos mecanismos que permiten moderar la situación descrita, tales como la compensación del exceso de edad con la falta de servicios (art. 19 Ley 24.241), la posibilidad de obtener la Prestación por Edad Avanzada (art. 34 bis Ley 24.241) y el reconocimiento de años de servicios por hijos para las mujeres que hubiesen sido madres establecido por el Decreto 475/2021, es evidente que existen grandes dificultades para proporcionar cobertura en la vejez a través del régimen contributivo”, señala el informe.

LEER MÁS ► En los primeros seis meses del año, más de 70 mil despedidos sin causa cobraron la Prestación por Desempleo

El bajo nivel de cobertura del régimen contributivo (con aportes) no es novedoso, ya que el volumen de los beneficios previsionales otorgados se explica en gran medida por la aplicación de las diferentes moratorias vigentes desde hace casi dos décadas.

Según surge de los datos procesados en el BESS (Boletín de Estadística de la Seguridad Social, en diciembre de 2024 la cantidad de beneficios de jubilaciones fue de 5.612.281, de los cuales 3.842.357 corresponden a jubilaciones con moratoria. De manera tal, solo alrededor del 30% de los beneficios de jubilaciones fueron otorgados sin acudir a una moratoria previsional”, reconoce el estudio.

Más de 4 de cada 10 trabajadores en Argentina están en la informalidad.
Más de 4 de cada 10 trabajadores en Argentina están en la informalidad.

Más de 4 de cada 10 trabajadores en Argentina están en la informalidad.

La casi totalidad de los jubilados con moratoria perciben menos del haber mínimo porque se les descuenta la deuda por los años no aportados en cuotas que pueden llegar a las 120 mensualidades.

Por otro lado, “no se reconoce el esfuerzo contributivo de quienes no llegan al mínimo exigido. La Ley 24.241 excluye de la prestación contributiva por vejez a quienes, habiendo alcanzado el requisito de edad, no completan los 30 años de servicios con aportes, sin ponderar su historial aportativo, dejando fuera a un universo muy heterogéneo (trabajadores sin aportes o con 1, 5, 10, 20 y hasta 29 años de aportes).

Eventualmente, el estudio reconoce que “parte de este universo podrá acceder a la cobertura previsional a través de alguna pensión no contributiva como la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), si es que logran cumplir con los requisitos socioeconómicos y patrimoniales que establece esta última. No obstante, para determinar su cuantía no se considera la cantidad de años aportados al sistema.

LEER MÁS ► Un cóctel más que peligroso para la economía argentina: suben el dólar y las tasas de interés

A su vez, “la jubilación a la edad mínima prevista para las mujeres implica exigirles una mayor densidad de aportes. Si bien la edad mínima para jubilarse es menor para las mujeres (60 años) que para los hombres (65 años), ambos deben cumplir con la misma cantidad de años de servicios con aportes (30). Esto implica que las mujeres deban soportar una mayor exigencia en la densidad de aportes en comparación con los varones, ya que deben alcanzar en menos tiempo los mismos requisitos, en una clara contradicción con los indicadores laborales que reflejan una menor participación en el mercado de trabajo, morigerándose esta situación solo para aquellas mujeres que fueron madres, en virtud de lo dispuesto por el Decreto 475/2021 ya citado”, concluye el informe.

Finalmente, cuando la trayectoria laboral se desarrolla mayoritariamente en regímenes como el de autónomos, monotributo o casas particulares —con los 30 años de aportes, sin moratorias— la amplia mayoría termina jubilándose con el haber mínimo, cuyo poder de compra se ha ido deteriorando en más del 30% tan solo en los últimos años.