Luego de tres años del crimen de Fernando Báez Sosa a la salida de un boliche de Villa Gesell, el día lunes 2 de enero se dio comienzo el juicio contra los ocho rugbiers imputados y acusados de haberlo matado a golpes a Fernando Báez Sosa de 18 años. Los acusados podrían recibir prisión perpetua por matar con alevosía y haber ideado un plan para asesinar a traición.
El juicio está a cargo del Tribunal en lo Criminal N° 1 de Dolores, integrado por los jueces María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lázzari.
Ocho de los diez investigados fueron imputados por "homicidio doblemente agravado por alevosía" y por el concurso premeditado de dos o más personas. En caso de que los acusados se declaren culpables, la condena podría derivar en prisión perpetua.
El debate está previsto que dure 22 días hábiles, o sea hasta el próximo 31 de enero. Se programó la comparecencia de 177 testigos, pero la lista seguramente se reducirá.
Hasta el momento, Tomei, defensor de los ocho, fue contra el proceso queriendo romper el juego y presentó dos pedidos de nulidad que no fueron rechazados por los jueces.
Por su parte, Fernando Burlando, abogado que representa a los padres de Fernando Báez Sosa, está tratando de probar que hubo un plan armado por los ocho jóvenes, para matar al estudiante de Derecho; que desde que salieron del boliche hubo roles definidos e intención de llevar a cabo un asesinato en patota, el cual terminó cometiéndose. Y que cada uno de los imputados merece la máxima pena, prisión perpetua.
En esta situación, Tomei apuntaría a que se establezcan diferentes responsabilidades en el ataque para que no todos sus defendidos reciban la misma pena, que sería prisión perpetua.
Cuál es la situación de cada uno de los acusados
- Máximo Thomsen: fue reconocido como el sujeto que le propinó patadas en el rostro a Fernando Báez Sosa cuando estaba de rodillas sobre el suelo. Según las pericias, fue él quien le dio la patada mortal.
- Ciro Pertossi: es considerado uno de los que tienen mayor responsabilidad, por ser reconocido como el sujeto que le pegó cuando ya estaba en el piso, en su cabeza, cara y pecho. En imágenes de la causa ve al joven chuparse los dedos ensangrentados, luego de ser interceptado por personal policial.
- Lucas Pertossi: desde su iPhone la fiscalía logró recuperar el registro que graba la secuencia del ataque, desde que fueron expulsados del boliche hasta que él mismo dejó de filmar para agredir a un amigo de Fernando.
- Luciano Pertossi: fue reconocido por un testigo como uno de los agresores de Fernando que participó de la golpiza.
- Matías Benicelli: es el agresor directo de Fernando y también lo distinguieron agrediendo a un amigo.
- Enzo Comelli: la fiscalía lo acusa de haber agredido a Fernando premeditadamente, junto con los restantes imputados, previo a repartirse los roles para agredir físicamente a la víctima y posteriormente matarla.
- Blass Cinalli: se constató que golpea a unos sujetos que se encuentran en el piso y, según la imputación, existen elementos probatorios para atribuirle una participación criminal como agresor directo de Fernando.
- Ayrton Viollaz: según el informe de la fiscal, se lo observa cerca de todo lo sucedido, pudiendo tratarse de un agresor directo de Fernando Báez Sosa. Es el único del grupo que no tenía teléfono celular.
Crimen de Fernando: ¿A cuántos años pueden ser condenados los rugbiers?
Según señala el Código Penal en el artículo 13, la condena a reclusión o prisión perpetua tiene un máximo de 35 años. Aunque también advierte que no es en sí una perpetuidad, ya que el condenado podría salir en libertad condicional.
Este tipo de penas se aplica con delitos como homicidio agravado, abuso sexual que resultara en la muerte de la víctima, desaparición forzada de personas, torturas que terminaran en muerte y traición a la patria.
Qué dice el artículo 13 del Código Penal sobre la prisión perpetua
Artículo 13.- El condenado a reclusión o prisión perpetua que hubiere cumplido treinta y cinco (35) años de condena, el condenado a reclusión o a prisión por más de tres (3) años que hubiere cumplido los dos tercios, y el condenado a reclusión o prisión, por tres (3) años o menos, que hubiere cumplido un (1) año de reclusión u ocho (8) meses de prisión, observando con regularidad los reglamentos carcelarios, podrán obtener la libertad por resolución judicial, previo informe de la dirección del establecimiento e informe de peritos que pronostique en forma individualizada y favorable su reinserción social, bajo las siguientes condiciones:
- Residir en el lugar que determine el auto de soltura.
- Observar las reglas de inspección que fije el mismo auto, especialmente la obligación de abstenerse de consumir bebidas alcohólicas o utilizar sustancias estupefacientes.
- Adoptar en el plazo que el auto determine, oficio, arte, industria o profesión, si no tuviere medios propios de subsistencia.
- No cometer nuevos delitos.
- Someterse al cuidado de un patronato, indicado por las autoridades competentes.
- Someterse a tratamiento médico, psiquiátrico o psicológico, que acrediten su necesidad y eficacia de acuerdo al consejo de peritos.
Prisión y reclusión: ¿cuál es la diferencia?
También hay una diferencia entre prisión y reclusión, ya que no existe el concepto de "cadena perpetua". La segunda se da en el artículo 52 del Código Penal, donde se señala que "se impondrá reclusión por tiempo indeterminado como accesoria de la última condena cuando la reincidencia fuere múltiple".
El único caso que supera los 35 años de prisión es el de Carlos Eduardo Robledo Puch, conocido como el " Ángel de la Muerte" por cometer 10 asesinatos, más robos, violación y otra serie de delitos. Puede pedir la libertad condicional desde el año 2000, pero no se la han otorgado.
Caso Báez Sosa: las instancias que tiene la defensa de los rugbiers para apelar
Una vez conocida la condena que realice el Tribunal de Dolores, la defensa de los rugbiers podrá apelar el fallo de la Justicia en una serie de instancias.
El primer veredicto lo dará un tribunal de primera instancia. Una vez que dé su sentencia, la defensa de los rugbiers podría presentar una apelación ante la Cámara de Casación. En tanto, para llegar a la Corte Suprema, el caso deberá tener la presentación de que no se otorgaron las garantías constitucionales contra los acusados.
Es decir, el veredicto final podría llegar al máximo tribunal si la defensa de los rugbiers da a conocer algún tipo de derecho que haya sido vulnerado durante el juicio.
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