Budín de manzana y canela en licuadora: la receta fácil que queda húmeda y esponjosa

Con manzana, canela y pocos ingredientes se puede preparar un budín casero en licuadora, ideal para acompañar el mate o el café.

El budín de manzana y canela se prepara en licuadora y queda con una miga húmeda y esponjosa.

El budín de manzana y canela se prepara en licuadora y queda con una miga húmeda y esponjosa.

El budín de manzana y canela es una opción perfecta para quienes buscan preparar algo casero sin pasar demasiado tiempo en la cocina. En esta receta, la licuadora permite integrar rápidamente las manzanas con los ingredientes húmedos y simplifica buena parte de la preparación.

La fruta aporta humedad y un dulzor natural, mientras que la canela suma un aroma intenso y combina especialmente bien con la manzana. Para completar la receta alcanza con incorporar harina, llevar la mezcla al horno y esperar a que se forme una miga tierna y esponjosa.

Además, se puede aprovechar la receta como base y sumar algunos ingredientes opcionales, como nueces, pasas de uva o trocitos de manzana en el interior.

Qué ingredientes se necesitan

  • 2 manzanas medianas.
  • 2 huevos.
  • 100 grs. de azúcar.
  • 80 ml de aceite neutro.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 180 grs. de harina leudante.
  • 1 cucharadita de canela.
  • 1 pizca de sal.

Opcionales: nueces picadas, pasas de uva o una manzana cortada en cubitos para incorporar a la masa.

Las manzanas aportan humedad y sabor a esta receta casera, ideal para acompañar el mate o el café.

Las manzanas aportan humedad y sabor a esta receta casera, ideal para acompañar el mate o el café.

Cómo hacer budín de manzana y canela en licuadora

  1. Preparar las manzanas: lavá y pelá las manzanas. Cortalas en cuartos, retirales el centro y las semillas y después dividilas en trozos más pequeños. Esto ayudará a que la licuadora pueda procesarlas con facilidad.
  2. Licuar: colocá las manzanas junto con los huevos, el azúcar, el aceite y la esencia de vainilla. Licuá durante unos segundos, hasta conseguir una mezcla homogénea y sin grandes trozos de fruta.
  3. Pasar a un bowl: volcá la preparación en un recipiente amplio. No conviene agregar la harina directamente a la licuadora, porque un exceso de batido puede hacer que el budín quede más pesado.
  4. Incorporar los secos: sumá la harina leudante, la canela y la pizca de sal. Mezclá con una espátula y movimientos suaves hasta que no queden partes de harina visibles.
  5. Agregar extras: si querés, incorporá en este momento un puñado de nueces, pasas o pequeños cubos de manzana. Mezclá apenas para distribuirlos.
  6. Preparar el molde: enmantecá y enhariná una budinera o utilizá papel manteca. Volcá la masa y emparejá la superficie.
  7. Decorar: para darle una terminación más atractiva, podés colocar unas láminas finas de manzana sobre la masa y espolvorear por encima un poco de azúcar y canela.
  8. Cocinar: llevá a un horno precalentado a 180 °C y cociná durante aproximadamente 35 a 45 minutos. El tiempo puede variar según el tamaño y la altura del molde.
  9. Comprobar la cocción: introducí un palillo o cuchillo en el centro. Si sale limpio o con algunas migas húmedas adheridas, el budín está listo.
  10. Dejar reposar: sacalo del horno y esperá unos 10 minutos antes de desmoldarlo. Después dejalo enfriar sobre una rejilla para evitar que la base acumule humedad.

El truco para que quede bien esponjoso

La clave está en no licuar la harina. La licuadora se utiliza únicamente para procesar las manzanas y los ingredientes líquidos. Una vez que agregues la harina, mezclá a mano y solo hasta integrar.

También conviene no cortar la cocción antes de tiempo: como la manzana aporta bastante humedad, el centro necesita suficiente tiempo para cocinarse correctamente.

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