Este sábado, Luciana Salazar visitó a Mirtha Legrand en su programa nocturno y habló como nunca antes de Martín Redrado, su expareja. Mientras escuchaban su relato, los televidentes la notaron algo diferente y no dudaron en expresar que volvió a pasar por el quirófano. En las redes se armó un revuelo sobre "su nuevo rostro" y los comentarios malintencionados sobre su rostro no se hicieron esperar.
Pese a la evidente transformación, la modelo asegura que jamás necesitó el bisturí, aunque sus fotos de archivo la contradicen. Tiempo atrás señaló que las únicas veces que pasó por el quirófano fue para modificar el tamaño de sus lolas, ya que primero le quedaron gigantes, y luego cambió de talla.
"Cuando me las hice por primera vez yo tenía muchas lolas y había hecho una publicidad en el exterior, tenía la plata, el dólar estaba a 4 y dije 'bueno', no sé por qué se me ocurrió... Había quedado (con) una barbaridad y mi mamá se me puso a llorar. Las llevé un tiempo y después me fui sacando... a mí me gusta cuidarme mucho, pero no con las comidas, hago ejercicio aunque no soy obsesiva, hace ya una semana que no voy, y me gusta ponerme muchas cremas", expresó en una de sus visitas a PH Podemos hablar.
Lo cierto es que su cara no es la misma y las imágenes no mienten. La boca es diferente, los ojos, la nariz y los pómulos también. En varias oportunidades, la sobrina de Palito Ortega reconoció que "la genética la acompaña", y que no usa photoshop en sus postales, solo filtros para darle más luminosidad. Cuando respondió qué es lo que más detesta de su cuerpo contestó que son las orejas, aunque no aclaró si piensa llamar a su cirujano.
Pese a los comentarios malintencionados, la rubia no mencionó palabra sobre el tema.
Te puede interesar



