En una época donde las mujeres enfrentaban todo tipo de restricciones para practicar deportes, sobre todo en la alta competencia, la brillante nadadora Jeanette Campbell –francesa de nacimiento y argentina por elección– derribó barreras y prejuicios de todo tipo y, en los Juegos de Berlín 1936, conquistó la presea de plata en los 100 metros libre, convirtiéndose en la primera atleta nacional en alcanzar tamaño logro.