Guaidó busca su primera victoria en el interminable laberinto de Venezuela

Por Andrés Repetto

Desde que Juan Guaidó se autoproclamó presidente encargado de Venezuela llevó adelante una estrategia política diferente a la establecida por la oposición hasta ese momento. La máxima de “hacer movimientos nuevos para lograr resultados distintos” fue su motor para irrumpir en la política venezolana. Aún no está claro si logrará sus objetivos: el primero será sacar a Nicolás Maduro del poder y luego llegar al palacio de gobierno vía elecciones. Lo que nadie duda es que a menos de un mes de iniciado su proceso, claramente obtuvo cambios muy importantes en el contexto interno y externo de la política de su país.

Durante estos últimos años en el poder, el chavismo logró –en parte gracias al control total de los poderes del estado– anticiparse a las medidas adoptadas por los opositores. Sin embargo, lo que está por verse en los próximos días es si este joven político opositor, quien pasó la mayor parte de su vida bajo el chavismo, obtiene su primera victoria en el terreno. Cuenta con varios factores a su favor para lograrlo: entre otras, la audacia en la toma de decisiones, su liderazgo entre las filas opositoras, el desgaste del chavismo y la ayuda internacional desde lo diplomático, político y operativo.

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Esto es lo que se debatirá esta semana en Venezuela y en la frontera principalmente con Colombia a partir de la intención de la oposición de hacer entrar a territorio venezolano toneladas de ayuda humanitaria. Cajas con alimentos y todo tipo elementos, que para el gobierno de Maduro es la excusa para una invasión por parte de los EE.UU.

Como si se tratara de “mojones” o “pilares” donde apoyarse para luego tomar más impulso, Guaidó llevó adelante su sorpresiva jura como presidente encargado, lideró manifestaciones y realizó varias promesas. La más importante hasta el momento es la entrada de ayuda humanitaria al país.

Si esa ayuda logra cruzar la frontera, no solo significará una victoria política para Guaidó sino su primer acto de un gobierno, hasta ese momento en un mundo paralelo (Matrix). Es por esta razón que la entrada exitosa de alimentos y medicamentos es tan peligrosa para Maduro.

La crisis ya no es sólo venezolana

La crisis para el chavismo no es sólo interna. Su situación se agudiza en todos sus aspectos, también a nivel internacional. Pocas veces Venezuela pasó por una situación similar. Si bien en años recientes muchas de las crisis que se vivían en el país eran trasmitidas en distintas partes del mundo, ahora Venezuela afecta al resto de sus vecinos y más allá de forma concreta.

Lo que fue una crisis venezolana, se convirtió en una regional, principalmente por la situación humanitaria, pero ahora lo es aún más amplia. Las alianzas establecidas por este país rico en petróleo, llevaron al tablero de ajedrez venezolano a jugadores más grandes. Naciones que poseen intereses que chocan con los de EE.UU en el tablero global y podrían cruzarse si la situación llega a tomar caminos aún más inciertos.

Lo impredecible, puede hacer que lo impensado se haga realidad. O lo que creíamos lejano algo muy cercano.

Muchos son los jugadores pero aún más parecen ser los directores técnicos que dan indicaciones. Muchas de las afirmaciones que se hacen públicas se contradicen con lo que se ve luego en la realidad.

Mientras Maduro niega como un mantra la crisis humanitaria en su país y el impacto que esta tiene a nivel regional, Guaidó afirmó que no habrá ni “mediación ni dialogo“ con el chavismo, una afirmación que es tan insostenible como la negación de Maduro sobre la situación social en Venezuela.

La realidad es que en estos días se produjeron movimientos antes impensados como el hecho de que representantes del presidente encargado en el exterior reconocieran que necesitarán de la ayuda de Rusia y China e incluso de los chavistas para salir de la actual situación y hablan de la posibilidad de que ante un escenario de elecciones Nicolás Maduro pueda presentarse como candidato.

Mientras el senador estadounidense Rubio supervisa la ayuda humanitaria llegada desde su país en aviones militares a Colombia y presiona a la cúpula militar venezolana para que deje a Maduro y los militares venezolanos se preparan para los que consideran una próxima invasión estadounidense, el canciller venezolano Jorge Arreaza reconoció que se entrevistó en dos oportunidades con el hombre designado por Washington, Elliot Abram, para negociar. Ante la prensa confirmó que hubo dos encuentros en Nueva York y se espera uno más para los próximos días, que se habló…es un secreto.

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Venezuela es un escenario con un gigantesco signo de pregunta. Una gran noticia en continuo desarrollo. Una realidad que, como cuando un tsunami golpea la costa, se ve mucho en la superficie pero la fuerza más poderosa esta debajo del agua.

Salir de la crisis vía la negociación y la participación de todos los actores es sin duda el escenario ideal. El gran peligro que está latente es la posibilidad de que quienes están en el poder, busquen sostener una fórmula que en el pasado fue exitosa: estirar los plazos de la promesas y hacer de las negociaciones una constante sin resultados.

Sin embargo, en esta oportunidad, la táctica podría generar resultados muy diferentes ya que la toma de decisiones podría pasar a manos de quienes ven en las salidas militares la solución de todos los problemas.

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