La entrega de certificados de participación y aprobación del proyecto se realizó durante la Asamblea Anual Ordinaria de la SRR. Este proyecto capacitó a docentes en conceptos productivos y ambientales actuales, con el objetivo de preparar a los educadores para trasladar ese conocimiento al aula en diferentes niveles educativos, adaptándolo a las necesidades de los estudiantes.
La ingeniera Alejandra Lutz, directora del proyecto y docente de la cátedra de Sanidad Vegetal de la UNL, detalló los temas abordados en la capacitación. Explicó que los docentes analizaron las condiciones agroecológicas de Rafaela, incluyendo las características del suelo, el clima y los cultivos predominantes en la región. Además, estudiaron las principales actividades productivas, como la lechería y la agricultura, sectores clave del sistema agropecuario local.
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Marcela Piovano e Irina Ercole, docentes del Colegio San José, recibieron sus certificados durante la Asamblea de la Rural de Rafaela
Un enfoque importante fue el manejo integrado de plagas, que abarcó tanto métodos convencionales como alternativas biológicas. Según Lutz, se incorporaron herramientas para el control de plagas en áreas periurbanas, en línea con la nueva ordenanza municipal de Rafaela que regula la aplicación de fitosanitarios en estas zonas. Esto busca promover prácticas productivas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.
Marcela Piovano e Irina Ercole, docentes del Colegio San José, participaron activamente en la capacitación y compartieron sus experiencias. Ercole destacó que los conceptos recibidos fueron mayormente novedosos. “En la formación docente se trabaja la ecología y los aspectos biológicos básicos, pero la dimensión de producción no se aborda de la manera en que la vimos aquí. Lo relacionado a fitosanitarios y la ordenanza vigente fue completamente nuevo para mí”, afirmó.
También comentó que los conocimientos adquiridos serán integrados en actividades específicas dentro de la currícula escolar. En primer año, los estudiantes trabajarán en la confección de una caja entomológica, recolectando, conservando y clasificando insectos de manera introductoria. Esta actividad busca familiarizarlos con la biodiversidad local y las herramientas científicas básicas.
Para los estudiantes de cuarto año de la modalidad biológica, el enfoque será más avanzado. Los alumnos realizarán una clasificación taxonómica más precisa de los insectos recolectados, utilizando conceptos actualizados sobre ambiente y producción. “Estas actividades no solo aportan conocimientos técnicos, sino que también promueven un vínculo directo entre los estudiantes y la realidad productiva de su región”, concluyó Ercole.
La capacitación también brindó a los docentes acceso a una amplia base de información científica y materiales académicos para enriquecer las clases. Esto permitirá que los contenidos sobre producción agropecuaria se presenten con rigor académico, vinculando el aprendizaje en las aulas con las demandas y desafíos actuales del sistema productivo.