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Actualidad piloto |

Volando alto: quién es Julieta Cima, la primera piloto trans santafesina

Julieta Cima es la primera piloto trans santafesina. Su pasión comenzó de casualidad durante la pandemia en el aeroclub de la ciudad de Tostado.

Julieta Cima es tostadense y la primera piloto trans de la provincia de Santa Fe. Sus comienzos en la navegación aeronáutica se dieron durante la pandemia en el aeroclub de Tostado. “Todo empezó con un vuelo de bautismo, ahí me encantó y desde ese momento quise dedicarme a esto”, asegura Julieta en una charla con AIRE.

La joven de 25 años está convencida, su objetivo es crecer en la carrera aeronáutica hasta alcanzar su principal meta: volar para una aerolínea.

Antes de atravesar los cielos, Julieta estudiaba ingeniería eléctrica en la Universidad Tecnológica del Litoral. Sin embargo, desde el primer momento que estuvo frente a los comandos, la carrera universitaria pasó a un segundo plano, hasta que decidió abocarse definitivamente a volar.

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Julieta Cima es de Tostado y tiene 25 años.

Julieta Cima es de Tostado y tiene 25 años.

Lejos de hablar de prejuicios o trabas, destaca el recibimiento que tuvo en el aeródromo de Tostado. “No hubo ningún problema, siempre se me trató igual que a los otros alumnos y no hubo drama. La verdad es que fue excelente”, relata la joven que hoy considera a los integrantes del aeroclub como su propia familia.

“Me dieron muchos consejos y me ayudaron a crecer como piloto”, agrega.

“Nunca tuve miedo”, aseguró Julieta al recordar cómo fueron sus inicios frente a los comandos de una aeronave. El hecho de estar siempre acompañada hasta alcanzar la licencia fue un factor que la llenó de tranquilidad.

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Luego de su primer vuelo sola, los compañeros cumplieron con un particular ritual que consiste en bañar al piloto con aceite y agua.

Luego de su primer vuelo sola, los compañeros cumplieron con un particular ritual que consiste en bañar al piloto con aceite y agua.

Julieta obtuvo su diploma en el 2021, desde ese momento a la fecha acumula un total de 80 horas de vuelo. Una cantidad que la joven califica como “poca” si se tiene en cuenta que para alcanzar el título de capitán se requieren 1.000 puntos.

La próxima licencia que obtendrá es la de piloto comercial, esto le permitirá trabajar con un avión y sumar puntos al mismo tiempo. “Uno puede sumar horas mientras trabaja hasta llegar a una aerolínea”, agrega la entrevistada que planifica rendir esta instancia en su pueblo.

Surcando cielos y derribando prejuicios

El principal temor de Julieta era poder conseguir las licencias y sumar puntos. Sin embargo, la aparición de Traniela, la primera piloto trans del país, derribó esos miedos y hoy la joven está segura de que podrá avanzar sin inconvenientes.

“Ese era mi mayor miedo, pero desapareció en el momento en que se difundió el caso de Traniela”, relata Julieta que tuvo la posibilidad de conocer a la piloto en Buenos Aires.

El encuentro la llenó de calma y entusiasmo. “Demostró que se podía llegar a una aerolínea y es una inspiración. Para mí abrió muchos caminos”, afirma convencida.

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El avión preferido de Julieta es un Piper J3.

El avión preferido de Julieta es un Piper J3.

Julieta no pierde las esperanzas de que su caso sirva para abrir caminos y visibilizar los espacios en los que aún persiste el machismo y la discriminación de las minorías.

“Sería bueno que se aplaque todo esto y se deje tranquila a las personas para que puedan avanzar en sus sueños”, advierte la joven que hoy surca los cielos de Tostado con la firmeza que se requiere para cumplir sus objetivos y convertirse en un ejemplo de que todo se puede.

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