Hay nombres y personas que quedarán marcadas en la historia argentina. Traniela Carle Campolieto es una de ellas, ya que será por siempre la primera piloto trans en comandar un vuelo en nuestro país.
Campolieto tiene 48 años y una vasta experiencia en el sector. Empezó su carrera hace 24 años e integra la tripulación del Airbus A330-200 de Aerolíneas Argentinas. Antes de desempeñarse en vuelos comerciales, fue piloto del Ejército Argentino, llegando a alcanzar el grado de subteniente. A esa extensa trayectoria quedará marcado para siempre el último 23 de mayo: esa fecha fue la primera vez que voló con su nueva identidad.
"A través de un proceso de aceptación es que se produjo esa transformación. Ser una mujer trans es un viaje de transición y de aceptación. Yo no decidí nada, simplemente lo que hice fue aceptarme tal cual soy. Algo que lo hacía en privado, en mi intimidad, ahora lo empecé a visibilizar y con un rol social público y eso es todo", indicó Campolieto en diálogo con el programa "6 AM".
Casi como una reminiscencia de las prácticas de su profesión, Traniela trazó un plan para contar en el trabajo que una mujer transgénero y lo cumplió punto por punto.
"Antes que nada leí de qué se trataba la Ley de Identidad de Género y las leyes complementarias. Posterior a eso, conduciéndome por las leyes, avisé en el trabajo que era una mujer trans y que a partir de determinada fecha quería volar con mi identidad de género aceptada. Afortunadamente, recibí mucho apoyo de parte de la compañía y de parte del gremio de pilotos".
Campolieto contó también que fue muy bien recibida por los pasajeros que vuelan con ella. "Algunas personas quieren abrazarme, me saludan y sobre todo mucha aceptación, felicitaciones me dicen. La verdad es que me siento muy acompañada por los pasajeros y muy bien aceptada", indicó.
"Me gusta que me tomen como una pilota más. Es un proceso de visibilización que ayuda a que con el tiempo se tomen con naturalidad estas situaciones. Hoy está como todo explotado y gran parte de la sociedad le llama la atención sobre todo en Argentina, en otros países está mucho más naturalizado. Pienso que el camino de la visibilización hace que lo tomemos en forma natural y que las personas que todavía están en el clóset puedan salir y puedan hacer su vida tranquilamente", concluyó.
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