El hombre fingió ser un cliente y luego atacó a la empleada
El episodio comenzó cuando el agresor entró por primera vez al local, aparentando estar interesado en comprar algo. Mantuvo un breve diálogo con la mujer que atendía y ofreció unas lapiceras que decía estar vendiendo. La empleada, al no tener dinero en ese momento, le pidió que volviera el 5 del mes siguiente.
"Me dijo que vendía lapiceras y le dije que no había cobrado, que pasara el 5 que le compraba", recordó la víctima.
El hombre salió del local, pero regresó apenas ocho minutos después con intenciones claras de atacar. Entró rápidamente, arrinconó a la empleada y comenzó a agredirla.
LEER MÁS ► Buenos Aires: un hombre salió en calzoncillos y armado para defender a su vecino de un grupo de ladrones
Luego de arrinconarla, el agresor la llevó a un punto ciego de las cámaras, donde intentó abusarla. A pesar de la situación de vulnerabilidad, la empleada logró soltarse y empujarlo hacia la salida. Sin embargo, el hombre volvió a insistir y la acorraló nuevamente, esta vez cerca de las heladeras del local.
"Me agarró del pelo y me empezó a pegar la cabeza contra la puerta", detalló la joven.
Finalmente, la víctima hizo fuerza y logró echar al agresor del negocio. El atacante forcejeó para recuperar su mochila, que había dejado en el local, y escapó corriendo sin llevarse ni dinero ni mercadería.
La mujer enfatizó que en ningún momento intentó robar: "En ningún momento me dijo abrime la caja o se quiso llevar bebidas, estaba todo ahí para que se lleve cualquier cosa. Él quería meterme adentro. Si venía a robar se hubiese llevado algo, hubiese ido a la caja. Todas las personas que vienen a robar acá van a la caja o se llevan las bebidas más caras".
El testimonio de la víctima
La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del local. La víctima destacó el rápido accionar de la policía, que llegó al lugar y la asistió con personal especializado. "LLa policía actuó como corresponde y después cayó una chica que era policía que también estuvo conmigo. Me dieron ambulancia y psicóloga de manera telefónica. Tengo que seguir concurriendo a la psicóloga porque esto es un estrés postraumático muy grande", contó.
La mujer, que realizó la denuncia en la fiscalía de Saavedra, expresó su deseo de que la justicia actúe con celeridad y eficacia. "Quiero tener confianza de que van a poder hacer algo, porque me siento vulnerable. Dentro de todo tuve la fuerza suficiente para sacármelo de encima y que no me violara porque venía a violarme", confesó.
También reflexionó sobre aquellas personas que no logran defenderse: "También pienso en las personas que no tienen la fuerza como yo y los agresores logran su cometido. Por suerte mi jefe y su papá me contuvieron, más no se puede esperar de ellos".