Protesta: una docente se encadenó en el Ministerio de Educación
Liliana Liberti, una docente con más de veinte años de experiencia, tomó esta medida extrema tras enfrentar una situación insostenible en su lugar de trabajo, el colegio Monseñor J. Tavella de General Güemes.
El origen de su calvario se remonta a una calificación que, según relata Liberti, otorgó a una de sus alumnas. La maestra se negó a ponerle un "10" perfecto en la libreta, decisión que desató la furia del padre de la estudiante y habría provocado su expulsión del establecimiento.
Ante esta situación desesperada, Liberti busca justicia y pide por la intervención de la Ministra de Educación, Cristina Fiore, para revisar su caso y poner fin a este verdadero calvario que enfrenta.
"No cometí ningún delito, Ministra, se lo puedo asegurar. Por favor, necesito su ayuda", expresó la docente en medio de su protesta, visiblemente afectada por la situación que atraviesa.
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Pero el asedio no se limita al ámbito laboral. Liberti reveló que el padre de la alumna interpuso una denuncia en su contra, mientras que su abogada le exige una exorbitante suma de un millón de pesos como compensación.