Dos policías vinculados al femicidio de una mujer de 25 años que fue asesinada en diciembre pasado en Salta por su ex pareja, también policía, y que se suicidó tras cometer el hecho, fueron elevados a juicio. Uno de los imputados, Elvio Rolando Aguirre, cumplía con la consigna fija y personal para proteger a la víctima, Liliana del Valle Flores, en el momento en el que ocurrió el crimen, en la casa en la que vivía la mujer en la localidad salteña de Cerrillos. El otro, Abel Mónico Córdoba, se desempeñaba como jefe de guardia de la subcomisaría de Los Pinares.
Este miércoles, el fiscal penal 3 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Gustavo Torres Rubelt, requirió el juicio para ambos y en el caso de Aguirre lo acusó de ser autor de los delitos de abandono de persona seguido de muerte e incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso ideal y a Córdoba como autor del delito de violación de medio de prueba, registros o documentos.
En el requerimiento, Torres Rubelt, según publicó el portal del Ministerio Público Fiscal de Salta, expresó que durante la investigación se pudo determinar que del relevamiento de testigos y del análisis del celular de Aguirre, en el momento en el que se produjeron las detonaciones en el interior de la casa de la víctima, el acusado se encontraba manteniendo una comunicación telefónica con una mujer, la que fue interrumpida al escuchar los disparos.
El fiscal hizo hincapié en el hecho de la violencia familiar que se registró horas antes del femicidio, cuando la mujer alertó que su ex pareja la había golpeado y amenazado con un arma de fuego, y en que la consigna que se le había asignado a la víctima, debía velar por su bienestar y el de sus hijos hasta que Hedgar Exequiel Almirón, el acusado por el crimen, fuera detenido.
En tanto, en el caso de Córdoba, quien se desempeñaba como jefe de guardia de la subcomisaría de Los Pinares, la acusación sobreviene a partir del resultado de la pericia documentológica realizada por el Departamento de Criminalística del Cuerpo de Investigaciones Fiscales a uno de los registros del libro de guardia de la Subcomisaría, secuestrado tras el femicidio.
En el registro de las 6:40 del 24 de diciembre de 2019, se pudo comprobar que hubo adulteraciones en relación a las directivas dadas inicialmente por la Fiscalía Penal de Cerrillos tras la denuncia realizada por la víctima durante la madrugada.
El día del femicidio, Almirón llegó a la vivienda de Flores por la mañana, y tras agredirla abandonó el lugar. La mujer, dio aviso a la Policía y en ese momento se le asignó una consigna policial.
Unas horas más tarde, el efectivo que se encontraba en la puerta de la casa, escuchó la detonación de un arma de fuego y cuando ingresó, la mujer ya se encontraba herida y su ex pareja se había disparado en la cabeza. Según consta en las actuaciones, la pareja se encontraba separada hace seis meses.
En las últimas horas, la Fundación Cintia Fernández se presentó ante el Juzgado de Garantías como querellante.
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