jueves 22 de octubre de 2020
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¿Qué pasa en Bolivia con el dióxido de cloro, que no cura el coronavirus pero el Parlamento aprobó su uso?

La Asamblea Legislativa Plurinacional sancionó una ley que autoriza la elaboración, la comercialización, el suministro y el uso de la sustancia, considerando que es útil contra la Covid-19. La OMS sostiene que aún no hay medicamentos que sirvan para curar al coronavirus.

El Parlamento boliviano sancionó una ley que autoriza la elaboración, la comercialización, el suministro y el uso del dióxido de cloro como solución contra la COVID-19, que ocasiona el coronavirus SARS-CoV-2. La decisión legislativa se tomó a pesar de que el compuesto químico no solamente no cura esta enfermedad respiratoria, convertida en pandemia, sino que su consumo es riesgoso para la salud, como advierte la propia cartera de salud de ese país.

En RedDES elaboramos una serie de preguntas y respuestas para entender qué pasa en el país vecino en relación con esta sustancia, que en la Argentina provocó al menos una muerte.

¿Bolivia ya autorizó el uso de dióxido de cloro contra la COVID-19?

Aunque las 2 cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), el Parlamento boliviano, aprobaron y, por ende, sancionaron una ley que autoriza la elaboración, la comercialización, el suministro y el uso del dióxido de cloro como remedio contra la COVID-19, la norma no está en vigencia porque el Poder Ejecutivo, que encabeza la presidenta Jeanine Áñez Chávez, decidió postergar la decisión de promulgarla o vetarla.

¿Por qué el Gobierno boliviano aún no se pronunció?

Porque, tras recibir el texto sancionado por el Parlamento, lo remitió al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que aún no se expidió sobre tal consulta.

En el gabinete de Áñez Chávez entienden que “no existen ni exámenes ni una certificación científica para la aplicación de este tratamiento y que el Gobierno, por responsabilidad, no puede promulgar esta ley, por lo que pidió al TCP que haga prevalecer la supremacía constitucional”, según palabras del viceministro de Coordinación y Gestión Gubernamental, Israel Alanoca.

¿Qué dice la ley sancionada?

La norma se denomina “Ley que Regula de Manera Excepcional la Elaboración, Comercialización, Suministro y Uso Consentido de la Solución de Dióxido de Cloro, para la prevención y tratamiento de la población ante la pandemia del coronavirus (COVID-19) en el territorio nacional”.

Establece que la elaboración del compuesto químico estará a cargo de los laboratorios públicos y privados, acreditados y autorizados por el órgano rector competente; debiendo estos cumplir con las condiciones de calidad, incluyendo al producto final prospectos que acrediten la composición, dosificación, precauciones y cuidados a la hora de consumir este compuesto.

Y determina que su comercialización deberá realizarse con indicaciones de uso y detalle de dosificación, por laboratorios o universidades, gobierno del nivel central, gobiernos departamentales, municipios, farmacias y clínicas legalmente establecidas.

¿Qué argumentaron en el Parlamento boliviano para defender la ley?

La Asamblea Legislativa de Bolivia tiene mayoría del Movimiento Al Socialismo (MAS), del destituido presidente Evo Morales, que mantiene un enfrentamiento con el gobierno interino de Áñez, quien a su vez se ha negado a promulgar varias leyes, como la del dióxido de cloro.

El senador Milton Barónes, uno de los impulsores de la ley e integrante del MAS, defendió la ley. “[El uso de este compuesto] está sujeto a la decisión del ciudadano o ciudadana que quiera acudir a esa alternativa. No es obligatorio”, señaló.

Aunque aún no esté autorizado, ¿se vende dióxido de cloro en Bolivia, como remedio contra la COVID-19?

Según medios bolivianos, a pesar de que el Ministerio de Salud de ese país sostuvo que “no hay una base científica que avale el uso del dióxido de cloro como remedio contra la COVID19” y que “por lo tanto, ese producto no cuenta con la autorización sanitaria para su comercialización”, el compuesto se ha vendido libremente en este país, con una masiva demanda y, a finales del mes pasado, inclusive fue repartido de manera gratuita por una iglesia evangélica.

El presidente del Colegio Médico de Bolivia, Cleto Cáceres, también se pronunció en contra de su uso.

¿Cualquier persona en Bolivia, según la ley, puede acceder al dióxido de cloro?

De acuerdo con la información oficial, “las droguerías legalmente establecidas venderán el dióxido de cloro sin necesidad de receta médica y con plena conformidad del comprador”.

Además, la ley señala que los gobiernos departamentales y municipales deberán garantizar el suministro del dióxido de cloro en el sistema de salud público, como medio alternativo consentido para el tratamiento del COVID-19; y que los médicos podrán administrar la solución bajo la autorización del paciente o familiar.

¿Qué es el dióxido de cloro?

Como se explica en esta nota de Chequeado, el dióxido de cloro (SDC) es un derivado del clorito de sodio, una sustancia química que se utiliza como blanqueante en la industria papelera y textil. Se trata de un compuesto químico gaseoso, resultado de la mezcla de los precursores clorito sódico (NaCIO2), activado con ácido clorhídrico (HLC), o ácido cítrico (C6H8O7) o electrólisis.

¿Cura o no cura la enfermedad del nuevo coronavirus?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene, desde que declaró pandemia a la COVID-19, que “no existe ningún medicamento autorizado para curar la COVID-19”.

En la Argentina, el uso, la comercialización y la distribución de este producto están prohibidos por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT, ver acá y acá), que subrayó que “el consumo directo de clorito de sodio, en solución acuosa, puede producir dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones”.

Por su parte, la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos también advirtió sobre los peligros para la salud de la ingesta del dióxido de cloro.

En igual sentido, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios desaconseja su uso, puesto que “cuando se consume siguiendo las instrucciones dadas, produce efectos adversos que pueden ser graves”.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), por su parte, advirtió en agosto último sobre los peligros del uso de productos de dióxido de cloro y sus derivados para ser consumidos o inhalados como supuesto tratamiento contra la COVID-19. “Estos productos se usan para desinfectar superficies inanimadas, no para seres humanos”, aseguró Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Organización.

¿El consumo de dióxido de cloro puede causar la muerte?

Como se explica en esta nota de RedDES, las desinformaciones que se han hecho virales sobre los supuestos beneficios para la salud que conlleva el consumo de dióxido de cloro o el clorito de sodio ya han provocado, al menos hasta el 28 de agosto último, 2 casos de intoxicación en Mendoza y han generado una muerte en la provincia de Neuquén, y una investigación por fallecimiento en Jujuy.

¿Quién empezó a promover el consumo de dióxido de cloro?

Jim Humble, un controvertido divulgador estadounidense, lo presenta y comercializa desde hace varias décadas como una “solución mineral milagrosa” (MMS, según sus siglas en inglés), con la que promete la cura de enfermedades tan diversas como cáncer, HIV, malaria, esclerosis y artrosis, entre otras.

En mayo último circuló en Facebook un video de Andreas Kalcker, un supuesto científico alemán que asegura que el consumo de dióxido de cloro “quema” el nuevo coronavirus, lo que ya fue verificado y calificado como falso en esta nota de Chequeado.

Esta nota fue producida por la Red Federal contra la Desinformación (RedDES), una red colaborativa federal de medios creada para producir y difundir verificaciones de rumores y contenidos falsos sobre coronavirus que están circulando a través de las redes sociales. Las vías de contacto son: por mail a redfederal@chequeado.com y /Chequeado en todas las redes. Si te llegó información sospechosa por WhatsApp podés enviarla al 11.3679.0690 para su verificación.

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