Prohíben seguir sacando carpinchos de Nordelta luego de que seis animales fueran sedados y trasladados en dudosas condiciones
La Justicia hizo lugar a la apelación de una asociación protectora y prohibió nuevas recolocaciones hasta que se realice un estudio de impacto ambiental acumulativo. También cuestionaron con dureza el traslado de ejemplares ya realizado.
Los carpinchos podrán seguir viviendo en Nordelta hasta que se determine el impacto ambiental de retirarlos de su hábitat.
El conflicto por los carpinchos en Nordelta sumó un nuevo capítulo judicial. La Cámara en lo Contencioso Administrativo de San Martín hizo lugar a la apelación presentada por la asociación Callejero Casa Quiere y resolvió frenar cualquier nuevo traslado de animales, al considerar que la recolocación fue un “acto prematuro e irracional”.
Según explicó Silvia Soto, integrante de la agrupación La voz de los carpinchos, los jueces Jorge Augusto Saulquin y Luciano Enrici dispusieron la prohibición de cualquier otra recolocación hasta que se lleve adelante un estudio de impacto ambiental acumulativo.
La Justicia habilitó la feria y pidió informes técnicos
En el marco del análisis del caso, los magistrados habilitaron la feria judicial y solicitaron a las autoridades competentes un informe sobre la prueba piloto realizada, que deberá incluir evaluaciones de la autoridad de aplicación y de los especialistas intervinientes.
La resolución judicial dio marcha atrás con la decisión de una jueza de primera instancia que había autorizado el traslado de los ejemplares, una medida que contradecía una cautelar previa que prohibía sacar a los animales de su área natural.
Duras críticas por los carpinchos ya trasladados
Respecto a los animales que ya fueron removidos de la zona, la Cámara calificó el procedimiento como un “error gravísimo” y recordó que los carpinchos son fauna protegida en el ámbito de la provincia de Buenos Aires.
Los carpinchos de Nordelta tienen su propia cumbia
Continúa el conflicto en Nordelta por los carpinchos que viven en las inmediaciones de la zona.
En ese sentido, subrayaron que cualquier decisión que implique sacarlos de su hábitat natural debe ser excepcional, debidamente fundada y con sustento técnico, algo que —según el fallo— no ocurrió en este caso.
El operativo que desató la polémica
El momento más tenso del conflicto se produjo en la madrugada del 13 de enero, cuando fueron retirados seis carpinchos, presuntamente sedados y trasladados en jaulas. El operativo generó indignación entre vecinos y organizaciones ambientalistas.
El conflicto se originó por la presencia de manadas en una zona de circulación vehicular, donde la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora, lo que derivó en un operativo iniciado el lunes 12 de enero.
Denuncias por falta de controles y veedores
Según denunciaron los protectores, el primer despliegue con trampas no dio resultados y tampoco fue bien recibido, ya que existía un acuerdo previo para que cualquier traslado se realizara con testigos o veedores, quienes debían conocer el destino final de los animales.
Sin embargo, las asociaciones grabaron y denunciaron la extracción de tres hembras y tres machos, que habrían sido cargados en jaulas durante la mañana, tras posibles sedaciones con dardos. No hubo información oficial sobre el procedimiento, ya que los veedores no se encontraban presentes en el lugar.
El fallo de la Cámara vuelve a poner el foco en la necesidad de evaluaciones ambientales rigurosas y reaviva el debate sobre la convivencia entre urbanizaciones privadas y fauna silvestre.