Si uno ve a la provincia de Santa Fe desde las alturas, notará que el humo por la cantidad de incendios cubre gran parte de la bota, sobre todo en el cordón este. El alcance de las llamas no sólo perjudica la calidad del aire y genera otros incendios, sino que cubre el panorama con una nube de gases y partículas de las plantas.
Por este motivo, la Luna este miércoles a la noche se vio de una forma distinta. El director del Observatorio Astronómico de la ciudad de Santa Fe (CODE), Jorge Coghlan, explicó a Aire Digital por qué la Luna se vio rojiza.
“Las partículas de cenizas filtran las longitudes de ondas más cortas del espectro lumínico que son los colores blancos y azulados y dejan pasar las más largas y frías que son los rojos y anaranjados”, dijo el experto.
“Esto sucede siempre con los incendios o volcanes, incluso el cielo de día es más opaco y grisáceo en caso de cenizas volcánicas. Las cenizas actúan cómo un filtro y es por eso que vemos en estos días al Sol y a la Luna con tonos rojizos opacos. También en las noches las estrellas centellan más de lo normal con cielo limpio y hasta parecen cambiar de colores aparentemente más de lo habitual”, explicó Coghlan.
Otras ciudades de la región vieron la Luna rojiza debido a la propagación del humo.



