La Fuerza Aérea Argentina pasó a retiro los A-4AR Fightinghawk, herederos de los Skyhawk de Malvinas

La Fuerza Aérea Argentina oficializó la baja definitiva de los A-4AR Fightinghawk y cerró casi seis décadas de historia operativa de la familia Skyhawk en el país.

Douglas A-4QSkyhawk 3-A-314 sobre el portaaviones ARA 25 de Mayo.

Douglas A-4Q Skyhawk 3-A-314 sobre el portaaviones ARA 25 de Mayo.

La Fuerza Aérea Argentina confirmó el retiro definitivo de los A-4AR Fightinghawk, los aviones de combate que durante más de 20 años representaron la principal capacidad supersónica del país y que fueron considerados los sucesores directos de los históricos A-4 Skyhawk utilizados durante la Guerra de Malvinas.

La decisión fue comunicada por el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, Gustavo Javier Valverde, durante una visita a la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, en la provincia de San Luis, donde operaba la flota de Fightinghawk.

La desprogramación de los A-4AR forma parte del proceso de modernización militar que impulsa la incorporación de los nuevos F-16 Fighting Falcon, aviones que reemplazarán progresivamente al sistema de armas que permaneció activo desde finales de la década de 1990.

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El cierre definitivo de la era Skyhawk en Argentina

Con el retiro de los A-4AR, también llega el final de casi 60 años de historia de la familia Skyhawk en la Argentina. El ciclo comenzó en 1966 con la llegada de los primeros Douglas A-4B y continuó posteriormente con los A-4C, protagonistas de las misiones aéreas argentinas durante la Guerra de Malvinas en 1982.

Los A-4AR Fightinghawk habían sido incorporados en los años noventa a través de un acuerdo con Estados Unidos. Las aeronaves provenían de los A-4M Skyhawk utilizados por el Cuerpo de Marines estadounidense y fueron modernizadas con importantes mejoras tecnológicas, entre ellas aviónica derivada del F-16 y radar APG-66.

En total, la Argentina recibió 36 aeronaves modernizadas y otras cuatro células destinadas a entrenamiento y provisión de repuestos. Durante años, los Fightinghawk se transformaron en la columna vertebral de la aviación de combate nacional y permitieron recuperar parte de las capacidades perdidas tras la Guerra de Malvinas y las restricciones militares posteriores.

En un comunicado oficial, la Fuerza Aérea explicó que la baja de los A-4AR responde a criterios de “planificación estratégica institucional”, con el objetivo de priorizar la eficiencia operativa y la sostenibilidad económica ante la incorporación del nuevo sistema de armas F-16.

la Fuerza Aérea Argentina jubiló a los A-4AR Fightinghawk, herederos de los Skyhawk de Malvinas
La Fuerza Aérea Argentina pasó a retiro a los aviones los A-4AR Fightinghawk.

La Fuerza Aérea Argentina pasó a retiro a los aviones los A-4AR Fightinghawk.

El legado de los Skyhawk en la Guerra de Malvinas

Aunque los A-4AR Fightinghawk no participaron del conflicto del Atlántico Sur, su identidad quedó inevitablemente ligada al legado de los A-4B y A-4C Skyhawk utilizados por la Fuerza Aérea Argentina durante la Guerra de Malvinas.

Los Skyhawk argentinos protagonizaron algunos de los ataques aéreos más arriesgados del conflicto, realizando misiones a muy baja altura contra la flota británica, muchas veces sin cobertura aérea y enfrentando modernos sistemas antiaéreos como los misiles Sea Dart y Sea Wolf, además de los cazas Sea Harrier británicos.

Los pilotos argentinos lograron impactar y hundir o averiar seriamente embarcaciones británicas como el HMS Coventry, HMS Ardent, HMS Antelope, RFA Sir Galahad y RFA Sir Tristram, en operaciones que continúan siendo estudiadas en academias militares de distintos países por su complejidad y nivel de riesgo.

El retiro de los A-4AR marca así el final de una de las etapas más emblemáticas de la aviación militar argentina y abre una nueva fase con la incorporación de tecnología de combate más moderna a través de los F-16.

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