La Corte Suprema dejó firme la condena de 45 años por el crimen de Mía Aguirre
Mía Aguirre fue asesinada en septiembre de 2014 en La Plata tras ser víctima de maltrato y abuso sexual. El padrastro recibió una pena de 45 años de prisión y la mamá, 8 años por también haber sido víctima de violencia de género.
Mía murió en septiembre de 2014, tras soportar un infierno durante meses. (Foto gentileza Opinión Frontal).
LaCorte Suprema de Justicia dejó firme la condena a 45 años de prisión contra Sergio Nicolás Argañaraz por el abuso sexual y el homicidio de Mía Aguirre, de tres años, ocurrido en La Plata.
Mía Aguirre ingresó a la guardia del Hospital de Niños de La Plata el 20 de agosto de 2014 con graves lesiones, tras reiterados episodios de violencia mientras convivía con su madre y la pareja de esta. Las pericias determinaron que murió por un paro cardíaco a raíz de los golpes recibidos.
La acusación sostuvo que entre abril y agosto de 2014 la niña fue sometida a reiterados maltratos y abuso sexual por parte de Argañaraz, con el consentimiento y la tolerancia de su madre, Cecilia Mailén Cabrera, conductas que derivaron en su fallecimiento en el Hospital de Niños Sor María Ludovica.
El Tribunal Oral Nº 1 de La Plata, condenó a los acusados por la muerte de Mía Aguirre (Foto gentileza ANDigital).
El Tribunal Oral Nº 1 de La Plata, condenó a los acusados por la muerte de Mía Aguirre (Foto gentileza ANDigital).
En diciembre de 2021, el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de La Plata condenó a Argañaraz a 45 años de prisión por homicidio simple en concurso real con abuso sexual agravado, mientras que Cabrera fue condenada por homicidio calificado por el vínculo, con circunstancias extraordinarias de atenuación y arresto domiciliario.
La Sala IV del Tribunal de Casación Penal bonaerense confirmó la condena en mayo de 2023 y destacó la responsabilidad de ambos adultos en el cuidado de la menor y la violencia ejercida. Finalmente, en diciembre de 2024, el máximo tribunal provincial rechazó los recursos de la defensa y la Corte Suprema de la Nación declaró inadmisible la queja, dejando firme la sentencia.