La psicóloga y sexóloga Ana Blanc, en diálogo con el programa Ahora Vengo, ofreció una mirada alternativa, profunda y necesaria: “Parece que el amor solo triunfa si dura. Pero eso es una idea heredada que nos puede hacer mucho daño”, dijo.
Según Blanc, el fin de una relación no tiene por qué leerse como un fracaso, sino como el cierre de un proyecto que ya no responde a los deseos o necesidades de quienes lo integraban. “Una pareja es como una sociedad o un emprendimiento. Si los objetivos cambian, se puede disolver sin que eso signifique que el amor desapareció”, explicó.
LEER MÁS ► Se separaron Nico Vázquez y Gimena Accardi: "Elegimos transitar la vida por separado"
El amor que se transforma
La ruptura de Accardi y Vázquez generó más impacto por la ausencia de conflicto que por el conflicto en sí. “Nos cuesta pensar que una pareja se pueda terminar en buenos términos. Queremos encontrar una traición, un escándalo, algo que justifique la ruptura”, sostuvo Blanc.
Y fue más allá: “El amor no siempre desaparece. Muchas veces sigue, pero toma otra forma. Se transforma. Lo importante es honrar el tiempo compartido y entender que crecer también es saber soltar.”
LEER MÁS ► La desgarradora confesión de Nico Vázquez antes de separarse de Gimena Accardi que rompió su corazón
¿Y el sexo?
Blanc también abordó el papel que juega la sexualidad en la duración de los vínculos. En este punto, diferenció entre “sexo de descarga” y “sexo de encuentro”, y cuestionó la sobrevaloración de la frecuencia sexual como medida de la salud de una pareja.
“Podés tener relaciones sexuales cuatro veces por semana y no sentirte conectado, o tener sexo una vez al mes y tener una intimidad profunda. Lo que importa es la conexión, no el número”, explicó.
En su experiencia clínica, muchas parejas arrastran años de desconexión emocional, aunque mantengan una vida sexual activa. Y al revés: parejas con menor actividad sexual que conservan un fuerte lazo de intimidad y cuidado mutuo.
Brillar en pareja (o no)
Para Blanc, una buena relación es aquella donde cada integrante puede brillar más, no menos. Si estar en pareja implica limitarse, perder identidad o apagar deseos, tal vez lo que falló no fue el amor, sino el proyecto conjunto.
“La pareja, como cualquier otro vínculo, debería ser un espacio de crecimiento. Si ya no lo es, no es un pecado decidir terminarla”, concluyó.
Nico Vázquez - Gimena Accardi.jpg
La pareja, como cualquier otro vínculo, debería ser un espacio de crecimiento.
La separación de Gimena Accardi y Nico Vázquez puede servir como punto de partida para una reflexión más amplia sobre cómo vivimos, pensamos y juzgamos el amor. Tal vez, como propone Ana Blanc, sea hora de dejar de medir el éxito de una relación por su duración, y empezar a valorarla por todo lo que fue capaz de construir mientras existió.