menu
search
Actualidad Santa Fe |

En primera persona: el recuerdo de la trágica siesta en la que un tornado azotó a San Justo

Mabel Maganano tenía 12 años aquel 10 de enero de 1973 y vivía sobre el Bulevar Roque Sáenz Peña cuando por la siesta su padre abrió la puerta, "vio vacas volando desde el norte" y metió a toda la familia debajo de la mesa con un colchón para resguardarse.

Esa siesta del 10 de enero de 1973, Mabel Magnano de ahora 59 años, se acostó a dormir junto a su hermana. Pero su descanso se vió interrumpido por su padre que abrió la puerta de su casa ubicada sobre el Bulevar Roque Sáenz Peña y vio "vacas volando desde los campos del norte".

Ella y su hermana junto a sus padres corrieron la mesa hasta una esquina de la cocina y se resguardaron con un colchón que en ese entonces eran de lana. Desde allí, vieron rayos de fuego pasar por la ventana y cómo los elementos de afuera se movían para todos lados.

Tornado de San Justo 3 medidas.jpg

Los cuatro sobrevivieron al tornado que pasó por la localidad santafesina de San Justo. Desde entonces es recordado como el único de tal magnitud que se registró en el Hemisferio Sur, pero para los vecinos de San Justo es la peor tragedia ocurrida en la ciudad, un recuerdo que sigue latente y se reaviva en cada tormenta. Murieron 66 personas, hubo más de 200 heridos y fueron millonarias las pérdidas materiales.

Su descanso se vio interrumpido por su padre que abrió la puerta de su casa ubicada sobre el Bulevar Roque Sáenz Peña y vió "vacas volando desde los campos del norte".

"Pasamos un rato debajo de la mesa con mi familia, mi vecino y mi perro Copito", recordó Mabel, que no sabe con exactitud cuánto tiempo estuvieron ahí abajo mientras el tornado pasaba por encima de su casa. "Mi papá me tenía del brazo y de repente se movió y se cayó toda la pared", contó y aseguró que "toda la casa se cayó, se derrumbó".

Tornado de San Justo 1 medidas.jpg

Cuando la tormenta pasó, todos salieron y su hermana quedó atrapada entre los elementos de la casa y los ladrillos. Entre los vecinos la sacaron sana y salva. Su padres las dejaron en su camioneta que "ya era solo chapas" y se fueron a rescatar a las demás personas que se escuchaban como "pedían ayuda a gritos".

Pasamos un rato debajo de la mesa con mi familia, mi vecino y mi perro Copito Pasamos un rato debajo de la mesa con mi familia, mi vecino y mi perro Copito

Entre los recuerdos de la mujer quedó grabada una historia familiar. Su tío vivía en Recreo y cuando se enteró de la tragedia los fue a buscar. En San Justo le dijeron que en esa zona nadie había sobrevivido. Lo mandaron a la Jefatura, a donde habían llevado los cuerpos sin vida. Estaban divididos por hombres, mujeres y niños. Les dijeron que a sus familiares los buscara entre todos. Ante el shock, su tío se fue sin buscarlos.

Bulevar san justo.jpg
La casa de Mabel estaba ubicada sobre el Bulevar Roque Sáenz Peña

La casa de Mabel estaba ubicada sobre el Bulevar Roque Sáenz Peña

Cuando llegó a Recreo, su otro tío decidió buscarlos igual porque no creía que estaban muertos. Cuando llegó a San Justo finalmente encontró a su hermano y toda la familia vivos.

De los días después de la tragedia la mujer recuerda a las topadoras que juntaban los escombros y los tiraban en camiones. Durante muchos años la ciudad quedó destruida. A los vecinos del barrio de Mabel le dieron otro barrio y con la ayuda de mucha gente lograron salir adelante los afectados. En su anterior barrio, las personas volvieron a construir sus casas o vendieron sus terrenos.

Desde aquella siesta calurosa de verano, Mabel en cada tormenta teme que pase algo similar. Cuando sus hijos eran chicos, durante las noches de tormenta los vestía y los acostaba con ella, por las dudas ocurriera un tornado como el de aquel 10 de enero. Es la sensación que comparten todos las personas de San Justo que sobrevivieron a la tragedia.

Escuchá el relato completo de Mabel Magnano

Embed

Temas