En Argentina, la natalidad cayó más en la última década que en los 100 años anteriores

De 35,9 a 8,9 nacimientos por cada mil habitantes en 110 años, pero la mitad de esa caída ocurrió solo en la última década. Un repaso por los números de Argentina y Santa Fe. La proyecciones de la ONU hacia el futuro.

Tal vez la natalidad debería discutirse casi con tanta efervescencia como se trata un mundial o una elección presidencial, pero por ahora gran parte de la sociedad argentina parece esquivarle a eso.

En los últimos años la tasa de natalidad en Argentina se vino a pique: en proporción, la natalidad cayó más en la última década (2014-2024) que en los 100 años anteriores. ¿Qué ocurrió en la provincia de Santa Fe?

La tasa de natalidad es un indicador demográfico clave y mide la cantidad de nacimientos vivos que ocurren en una población durante un año. Por ejemplo, según el Indec, la tasa de Argentina en 2024 fue de 8,9: significa que nacieron aproximadamente 8,9 bebés por cada 1.000 personas que vivían en el país ese año.

Pero ese 8,9 es una cifra muy inferior si se mira la serie histórica de Argentina, ya que en 1914 la tasa era de 35,9 (-27 puntos). En 110 años la tasa cayó un 75,2%, pero el dato que marca un cambio de ritmo aparece al comparar la última década con todo el siglo anterior. “La caída de la tasa es un fenómeno que hay que verlo en el largo plazo pero lo que se observa es un descenso brusco en los últimos 10 años”, le describió a AIRE Gustavo Peretti, Profesor en Geografía de la UNL, investigador y especialista en Problemáticas Sociales de la Geografía.

El 2016, el año del quiebre

Entre 2000 y 2015 la tasa rondó entre 17,8 y 19,3. Hubo una pequeña suba en 2004 y otra en 2008, según datos oficiales del Indec. En 15 años, la caída total fue de apenas 1,1 puntos y fue un periodo de relativa estabilidad.

Todo lo contrario ocurrió a partir del 2016, momento bisagra donde se da un quiebre. Ese año la tasa cayó 1,2 puntos de 17,9 a 16,7, lo que implicó una disminución de un 6,7%. A partir de ahí se dan nueve años de caída ininterrumpida. Del 2016 al 2024 la tasa bajó de 16,7 a 8,9, es decir, se redujo casi a la mitad (disminuyó un 46,7%).

Si bien el salto más fuerte comienza en 2016, si se hace el cálculo de manera proporcional, la natalidad cayó más en la última década (2014-2024) que en los 100 años anteriores. Entre 1914 y 2014 la tasa de natalidad argentina cayó de 35,9 a 18,2 nacimientos cada mil habitantes, lo que representa una disminución del 49,3%. Sin embargo, el descenso de la última década fue todavía más pronunciado: entre 2014 y 2024 pasó de 18,2 a 8,9, una caída proporcional del 51,1%.

“Uno podría analizar si es un problema, un síntoma o es un reflejo de la situación del mundo y del país en general. Se dan cambios por cuestiones de tipos sociales, culturales y también económicas”, detalló Peretti y luego agregó: “hoy por hoy la fecundidad pasaría más por una cuestión de deseo que por un mandato social”.

A la vez, el especialista enumeró otros puntos como el desarrollo profesional, la emancipación de los jóvenes de los hogares de sus padres y los vaivenes económicos que puede atravesar un país. Rechazó la idea de que la legalización del aborto tenga que ver con la caída y resaltó que hubo un descenso en la cantidad de embarazos en adolescentes y jóvenes.

Santa Fe: caída y similitudes con Argentina

Si se toman los datos del Indec, 1914-2024, la caída total en 110 años en la provincia santafesina es casi idéntica a la nacional: de 37,6 en 1914 a 9,2 en 2024, una baja del 75,5%. Si bien Santa Fe tiene sus particularidades, el 2016 también fue bisagra.

En nueve años, entre 2016 y 2024 la tasa cayó de 16,3 a 9,2, casi la mitad. Esa disminución fue del -43,6%. Es decir, el ritmo de caída de los últimos años supera al observado durante la mayor parte del siglo XX. El peor momento fue 2020 (cuando cayó 2,2 puntos), aunque llama la atención que en 2021 hubo una leve recuperación a 12,2, algo que no ocurrió en los datos nacionales.

Si se observa lo que ocurrió en el siglo XX, puede indicarse que entre 1914 y 1942 se da una caída pronunciada. En 1923 tocó el pico histórico de 39,3, el mayor valor de toda la serie, antes de desplomarse abruptamente. En la década del 30 la caída fue la más intensa de cualquier período de diez años: casi 7 puntos. Para 1942 ya había llegado al piso de 18,6. Desde 1942 hasta 2015, Santa Fe se mantuvo oscilando entre 16 y 21 durante más de siete décadas, sin una tendencia clara.

¿A mediados del siglo XXI vamos a ser menos?

Según la División de Población de Naciones Unidas, la natalidad argentina muestra una caída sostenida y pronunciada desde la década de 2010. La misma fuente muestra que en 2011, por ejemplo, hubo 758.300 nacimientos y en 2022 esa cifra cayó a 496.100. Esa tendencia de caída se sostiene y continuará durante todo el siglo. Se tomaron los datos de la ONU porque las proyecciones del Indec llegan hasta 2040.

Tras una breve estabilización entre 2024 y 2040 (en torno a 506.000, 525.000 nacimientos anuales), se espera una nueva caída a partir de finales de 2030 y principios de 2040. Según las proyecciones los nacimientos caerían a 382.000 hacia 2070. El investigador Peretti le explicó a AIRE que las proyecciones no dejan de ser estimaciones y pueden verse modificadas por cuestiones o eventualidades imprevistas.

Aunque el número absoluto de nacimientos se mantiene relativamente estable hasta 2040, la tasa de natalidad sigue cayendo, porque la población total crece más rápido que los nacimientos. A partir de esa década, ambos indicadores caen en conjunto, anticipando un cambio estructural en la composición etaria de Argentina

¿Qué ocurre en otros países?

Según la información brindada por la División de Población de las Naciones Unidas, la caída de la tasa de natalidad se da en los países vecinos de Argentina y también en parte de Europa. La brecha histórica entre "Sudamérica joven" y "Europa envejecida" se está cerrando.

En 2000, Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay tenían tasas entre 16 y 27, muy por encima de los 9-10 europeos. En 2024, Chile y Uruguay (8,7 y 9,8) están en el mismo rango que Alemania (8,5), y por encima de España e Italia solo por un margen estrecho. Solo Paraguay y, en menor medida, Brasil conservan tasas más elevadas dentro del contexto regional.

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