"Los ingresos están anémicos": la explicación de un economista a la morosidad récord en Argentina
La morosidad alcanzó niveles récord en Argentina y ya afecta a unos 6 millones de personas dentro del sistema formal. El economista Matías Batista analizó en AIRE las causas del endeudamiento y advirtió que el problema de fondo es la pérdida de ingresos.
La morosidad alcanzó niveles récord en Argentina y ya afecta a unos 6 millones de personas dentro del sistema formal.
La morosidad alcanzó niveles récord en Argentina y encendió una señal de alerta sobre la situación económica de millones de familias. Según el análisis del economista Matías Batista, unas 6 millones de personas se encuentran en situación de morosidad dentro del sistema financiero formal, mientras que al sumar el endeudamiento informal la cifra podría llegar a unos 10 millones.
Te podría interesar
En diálogo con Santa Siesta, por AIRE, Batista explicó que ser moroso significa tener un atraso promedio de tres meses en el pago de una deuda. El fenómeno no alcanza solamente a las familias: también involucra a empresas y comercios, que enfrentan dificultades para sostener sus ingresos y cumplir con sus obligaciones.
¿Por qué se endeudan los argentinos?
Para Batista, la morosidad es el síntoma de un problema económico más profundo: la insuficiencia de ingresos. Según su análisis, los salarios, las jubilaciones y los ingresos de distintos sectores quedaron por debajo del ritmo de aumento de los gastos, mientras que también se deterioraron los ingresos de empresas y comercios.
El economista sostuvo que muchas familias no recurren al crédito para comprar bienes de alto valor o realizar gastos extraordinarios, sino para cubrir necesidades básicas como la alimentación, el alquiler y los servicios.
“Te quedaban los ingresos justo y necesarios para pagar servicios, pagar el alquiler y llegar a 10 días del mes. ¿Con qué supliste los 20 que te faltaban? Con deuda”, explicó Batista durante la entrevista.
El crédito como forma de llegar a fin de mes
Uno de los puntos centrales del análisis es que el endeudamiento comenzó a funcionar como una herramienta para cubrir la pérdida de poder adquisitivo.
Según Batista, la velocidad con la que aumentaron determinados servicios y otros gastos hizo que muchas personas necesitaran recurrir al crédito para completar sus ingresos. Cuando ese acceso se agota en bancos y billeteras virtuales, algunas familias terminan recurriendo al crédito informal, con condiciones mucho más riesgosas.
El escenario se vuelve todavía más complejo por el costo de los préstamos. Batista señaló durante la entrevista que el costo financiero total puede ubicarse aproximadamente entre 100% y 180% anual en bancos, mientras que en algunas billeteras virtuales puede alcanzar niveles de entre 400% y 800%.
Billeteras virtuales, bancos y el crecimiento del endeudamiento
El economista también cuestionó el proceso de desregulación del sistema financiero y consideró que generó un escenario en el que bancos, billeteras virtuales y fintech compitieron por captar a personas que necesitaban crédito.
Según su explicación, el acceso sencillo a préstamos desde las aplicaciones —con operaciones que pueden realizarse en pocos pasos— contribuyó a aumentar el volumen de endeudamiento.
En este contexto, Batista planteó que el problema no se limita a quienes ya están en mora. El riesgo es que quienes actualmente recurren al crédito para cubrir gastos cotidianos terminen trasladando el problema hacia adelante: la deuda de hoy se convierte en el problema financiero de mañana.
Una crisis que también afecta a empresas y comercios
La situación no se limita a los hogares. Batista remarcó que empresas y comercios también atraviesan una crisis de ingresos y tienen dificultades para mejorar los salarios o sostener su actividad.
En su análisis, la apertura de importaciones generó una mayor competencia para determinados sectores de la producción y el comercio local, mientras que los costos internos se mantuvieron elevados. Esto, según sostuvo, redujo el margen de las empresas para aumentar los ingresos de sus trabajadores.
De esta manera, el endeudamiento aparece como una consecuencia que atraviesa a distintos sectores de la economía: familias que necesitan crédito para llegar a fin de mes, empresas que buscan sostener su actividad y comercios que enfrentan dificultades para mantener sus ingresos.
¿Cuánto puede durar esta situación?
Batista consideró que el escenario podría sostenerse durante un período prolongado y marcó una diferencia con otras crisis económicas argentinas. Según su mirada, algunas crisis anteriores estuvieron vinculadas principalmente con la falta de dólares, mientras que actualmente la economía cuenta con nuevas fuentes potenciales de divisas vinculadas con la energía y la minería.
El interrogante, según el economista, es cuánto tiempo puede sostenerse un esquema de estabilidad cambiaria e inflación relativamente baja si los ingresos de la población continúan perdiendo poder de compra.
Para Batista, el Gobierno enfrenta en los próximos meses una disyuntiva: realizar un cambio de rumbo que permita recuperar la actividad económica o profundizar el esquema actual. En su opinión, un eventual “timonazo” implicaría aceptar algunos costos que el Gobierno busca evitar, como una mayor inflación o una suba del tipo de cambio.
El dato que explica el endeudamiento argentino
El dato central que deja el análisis es que la morosidad no sería el origen del problema, sino su consecuencia.
“Todo el tiempo los ingresos se siguen licuando. La gente necesita acudir más al crédito”, resumió Batista al explicar por qué cada vez más argentinos recurren al endeudamiento.
Así, detrás de los millones de personas que acumulan cuotas atrasadas aparece una pregunta más profunda: ¿qué pasa cuando el salario ya no alcanza para cubrir las necesidades básicas? Para el economista, la respuesta está en un círculo que comienza con la pérdida de ingresos, continúa con el acceso al crédito y puede terminar en una situación de morosidad difícil de revertir.






