El estreno del documental 50 segundos: el caso Fernando Báez Sosa en Netflix volvió a reabrir una herida que nunca terminó de cerrarse. Entre las figuras que regresaron a la conversación pública apareció Julieta Rossi, la novia de Fernando, quien quedó atravesada por el dolor desde que un grupo de rugbiers mató a golpes al joven de 18 años.
Desde aquella madrugada en Villa Gesell, eligió un camino silencioso marcado por una decisión firme: no volver a hablar del caso.
Julieta estaba en el boliche Le Brique la noche del crimen. En ese momento, Fernando la esperaba afuera cuando los ocho rugbiers lo emboscaron y le quitaron la vida. Durante los días posteriores, acompañó de cerca a Graciela Sosa y Silvino Báez, participó de las marchas y se mantuvo cerca de la familia. Sin embargo, no apareció en el documental porque sostuvo la decisión que tomó desde el principio: guardar silencio.
La decisión de Julieta Rossi tras el crimen de Fernando Báez Sosa
Según contó su padre, atravesó un año de reclusión después del asesinato. La exposición mediática, el impacto del caso y un duelo devastador la llevaron a resguardarse. Su último posteo para Fernando —hoy oculto— resumía ese sentimiento: “Mis cartas de amor van al cielo, que es donde te miro para encontrarte”, escribió ocho días después de la muerte del joven.
Julieta tampoco asistió al juicio en los Tribunales de Dolores. Oscar Rossi fue en su nombre y explicó que su hija “no estaba emocionalmente preparada” para revivir lo ocurrido frente al boliche.
julieta rossi exnovia de fernando baez sosa (1)
Julieta Rossi eligió un perfil bajo y reconstruyó su vida lejos de la exposición mediática tras la muerte de Fernando Báez Sosa.
La nueva vida de Julieta Rossi
Con el tiempo, Julieta decidió tomar distancia del caso y enfocarse en reconstruir su vida. Tenía planeado estudiar Derecho junto a Fernando, pero eligió otro rumbo. Graciela Sosa explicó públicamente ese proceso: “Le trae muchos recuerdos. Perdió al amor de su vida y está tratando de recomponerse como pueda”.
Hoy, con 23 años, Julieta es bailarina profesional y profesora. Se especializa en reggaeton, urbano, heels y femme style. Su crecimiento artístico se refleja en sus redes sociales, donde comparte coreografías y parte de su trabajo. Da clases en estudios reconocidos de Buenos Aires y participa en videoclips y shows en vivo.
En los últimos años compartió escenario con artistas como Ecko, Connie Isla, Marty D, Aitana y Flor Vigna. También formó parte de los Premios Ídolo 2025. En 2023 viajó a Los Ángeles para perfeccionarse en el Millennium Dance Complex, uno de los centros de formación más prestigiosos del mundo.
“Estoy cumpliendo uno de mis sueños desde que soy pequeña y observaba con admiración a los bailarines que pisaban este salón”, escribió al regresar. Volvió en 2024 para continuar su formación y reafirmó su compromiso con una disciplina que se convirtió en su refugio y en su forma de sanar.