Una investigación federal permitió desarticular una organización dedicada al tráfico de drogas de diseño que operaba entre España, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires. Tras nueve allanamientos simultáneos, ocho personas —seis hombres y dos mujeres— quedaron imputadas y detenidas, acusadas de integrar una estructura dedicada a la importación, procesamiento y venta de estupefacientes.
Según fuentes judiciales, el grupo distribuía sustancias sintéticas y otras drogas en la ciudad balnearia y en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.
La causa estuvo a cargo de la Oficina de Narcocriminalidad del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Mar del Plata, bajo la coordinación de los fiscales Santiago Eyherabide y Daniel Eduardo Adler.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, la organización coordinaba el envío de drogas sintéticas desde Europa, que ingresaban al país en estado líquido y ocultas dentro de botellas de vino. Una vez en Argentina, parte del material era procesado y convertido en comprimidos para su posterior comercialización.
Las pesquisas también detectaron frecuentes viajes al exterior, transferencias bancarias y vínculos personales y financieros entre los integrantes, además de la venta a través de grupos de WhatsApp.
Qué se secuestró en los allanamientos
Durante los procedimientos, las fuerzas de seguridad incautaron un importante volumen de drogas y bienes:
Casi 1 kilo de cristales de metanfetamina
Cerca de 1.000 pastillas de éxtasis
Más de 2 kilos de clorhidrato de cocaína
Algo más de 1 kilo de tusi
Casi 6 kilos de marihuana (plantas y cogollos)
Ketamina y hongos alucinógenos
drogas mar del plata
Drogas de diseño en Mar del Plata: ocho imputados traían estupefacientes de España
Además, se secuestraron dos armas de fuego, $3,2 millones en efectivo, cinco vehículos, 15 teléfonos celulares y balanzas de precisión. El valor estimado del material incautado superaría los $230 millones.
Tras las detenciones, la Justicia ordenó la prisión preventiva de los ocho imputados, al considerar acreditados los riesgos procesales. Los acusados enfrentan cargos por tráfico de estupefacientes agravado, con imputaciones diferenciadas según el rol que cada uno cumplía dentro de la organización.
La causa continúa en investigación para determinar posibles ramificaciones internacionales y el alcance total de la red de distribución.