Cómo ayudar a los chicos a afrontar la derrota de Argentina en la final del Mundial
La derrota de la Selección Argentina en la final del Mundial 2026 dejó desilusión en millones de personas. El psicólogo deportivo Augusto Galateo explicó por qué es fundamental validar las emociones de los niños y evitar frases como "es solo un partido".
Muchos chicos también vivieron con angustia el final del sueño mundialista y, para algunos, fue la primera gran frustración deportiva de sus vidas.
La derrota de la Selección Argentina en la final del Mundial 2026 no solo generó tristeza entre los adultos. Muchos chicos también vivieron con angustia el final del sueño mundialista y, para algunos, fue la primera gran frustración deportiva de sus vidas.
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En ese contexto, el psicólogo deportivo Augusto Galateo llamó a no minimizar esas emociones y sostuvo que el rol de las familias es acompañar, escuchar y ayudar a poner en palabras lo que sienten. "La tristeza es esperable. Lo primero que tenemos que hacer es validar esa emoción", explicó el especialista en diálogo con AIRE.
"No pasa nada" no siempre ayuda
Frente a un niño que llora o se muestra frustrado por la derrota, muchos adultos apelan a frases como "es solo un partido", "ya va a haber otro Mundial" o "no es para tanto". Sin embargo, Galateo advirtió que esos mensajes, aunque busquen consolar, pueden tener el efecto contrario.
"Cuando un chico está triste, lo primero que necesita es sentir que lo que le pasa tiene sentido. Si inmediatamente le decimos que no es importante, lo que hacemos es invalidar esa emoción", explicó.
Para el psicólogo, reconocer el dolor no implica exagerarlo, sino permitir que el niño atraviese ese momento acompañado.
"Hay que decirle que entendemos que esté triste, porque nosotros también podemos sentirnos así. Esa identificación genera contención", sostuvo.
La frustración también se aprende
Galateo remarcó que el deporte ofrece una oportunidad para enseñar que en la vida no siempre se obtiene el resultado esperado. "La derrota forma parte del juego. Y aprender a perder también es un aprendizaje que después sirve para la escuela, el trabajo y cualquier desafío cotidiano", señaló.
En ese sentido, destacó que el Mundial puede convertirse en una experiencia educativa para conversar con los chicos sobre el esfuerzo, la perseverancia y la importancia de disfrutar el camino, incluso cuando el desenlace no es el deseado.
El ejemplo que dejó la Selección
Más allá del resultado, el especialista consideró que la Selección Argentina dejó valores que también pueden transmitirse a los más chicos.
"Este equipo mostró compromiso, compañerismo, respeto y capacidad para levantarse en los momentos difíciles. Eso también es parte del mensaje que deja el deporte", afirmó.
Por eso, invitó a que las conversaciones familiares no se centren únicamente en haber perdido una final, sino también en todo el recorrido realizado durante el Mundial.
Dar tiempo para procesar la tristeza
Galateo insistió en que no existe una forma correcta o incorrecta de atravesar una decepción deportiva. Algunos chicos volverán rápidamente a sus actividades habituales y otros necesitarán más tiempo para elaborar lo ocurrido.
"Primero hay que permitir que esa tristeza exista. Después llegará el momento de pensar qué aprendimos de esta experiencia y cómo seguimos adelante", explicó.
Para el especialista, acompañar sin juzgar y sin apresurar las emociones es una herramienta que fortalece el desarrollo emocional de los niños.
"Las emociones no se corrigen ni se apuran. Se escuchan, se acompañan y, con el tiempo, se transforman. Ese es el mejor aprendizaje que puede dejar una derrota como esta", concluyó.





