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Actualidad ciberataque | Santa Fe |

Ciberataque a software médico afecta a Santa Fe: filtran más de 600.000 datos sensibles

Más de 600.000 datos médicos fueron filtrados en un ciberataque que afecta a clínicas y pacientes de Santa Fe.

Más de 665.000 estudios médicos fueron filtrados tras un ciberataque a la empresa Informe Médico, proveedora de software para clínicas y sanatorios en todo el país.

Se trata de la mayor fuga de datos de salud en la historia argentina, con impacto directo en instituciones de la provincia de Santa Fe y en pacientes del sur del país.

Así lo confirmó el magíster en ciberseguridad Rodrigo Álvarez, en una entrevista con el programa Ahora Vengo, donde advirtió sobre los alcances de este tipo de incidentes y los riesgos para los usuarios.

El ataque no fue directo a una clínica, sino al software que cientos de ellas utilizan. “Ese es el verdadero peligro: los delincuentes vulneran una pieza clave del ecosistema, que es el proveedor de tecnología, y a través de las actualizaciones del sistema logran infectar todos los dispositivos conectados”, explicó Álvarez.

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La organización responsable, con presencia internacional, ya puso a la venta los datos robados en foros especializados. Y aunque no se trata de un golpe con impacto económico inmediato, sí preocupa la cantidad de información sensible filtrada. “Estamos hablando de historias clínicas, estudios médicos, datos que permiten suplantar identidades y ejecutar estafas personalizadas”, remarcó.

Según Álvarez, el riesgo ahora está en los posibles ataques de phishing, tanto por redes sociales como por llamadas de WhatsApp. “Van a utilizar estos datos para engañar a las víctimas. Pueden contactarlas diciendo que tienen información sobre un estudio o una historia clínica. El usuario ve el nombre de la clínica en la imagen de perfil y cae. Esa es la trampa”, alertó.

El especialista recomendó extremar las precauciones: no hacer clic en enlaces sospechosos, desconfiar de mensajes o llamados inesperados, y hacer preguntas que salgan del guion para detectar engaños. “Hay que romper el relato del atacante. No responder automáticamente, ni seguir instrucciones sin chequear”.

La filtración también reabre el debate sobre la responsabilidad de las instituciones en la protección de los datos que almacenan. “Tenemos una ley de protección de datos, pero no basta con que exista. Hay que aplicarla. Cualquier entidad que administre bases con información personal debe garantizar su resguardo”, sostuvo Álvarez.