Se terminó el espejismo de las primeras semanas de la pandemia, cuando a instancias de una cuarentena estricta que encerró a humanos y a vehículos durante marzo y abril el aire lució más limpio en casi todas las grandes ciudades del mundo. Fue real, pero breve. Ayudó a limpiar la atmósfera, pero en porcentajes mínimos que no incidirán en el principal desafío que enfrenta la Humanidad: el calentamiento del planeta como consecuencia de las acciones humanas.
Así lo estableció un nuevo informe de Naciones Unidas: según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) las concentraciones de gases en la atmósfera registran niveles sin precedentes y no dejan de aumentar. Con ese escenario, se estima que el quinquenio 2016-2020 será el más cálido jamás registrado a nivel mundial.
Leer más ► El cambio climático amenaza a los ecosistemas neotropicales
“Si bien el cese de actividades humanas por la pandemia del coronavirus redujo levemente las emisiones de gases de efecto invernadero, no sirvió para detener el avance de la crisis climática. Por el contrario, impidió que los científicos trabajasen de manera normal”, dice el reporte “United In Science”.
Cinco años en llamas
Una de las conclusiones más relevantes de la investigación es que el período de los últimos cinco años, que comenzó en 2016 y termina a finales de 2020, será el más cálido desde que hay registros con una temperatura promedio de 1.1 grados centígrados por encima de los valores de la era preindustrial.
Leer más ► Cambio climático: junio dejó picos récord de calor a nivel global
Es que, si bien por las cuarentenas que atravesaron la enorme mayoría de los países las emisiones de gases de efecto invernadero caerán entre un 4% y 7% durante este año, esa disminución no reducirá las concentraciones contaminantes en la atmósfera, que no sólo están en un nivel récord, sino que continúan en aumento.
En 2019 se alcanzó un nuevo récord de 36,7 gigatoneladas de gases de efecto invernadero, un 62% más que las registradas cuando empezaron las negociaciones sobre el cambio climático en 1990. Según el reporte de la ONU, los actuales niveles de emisiones “no son compatibles” con las metas propuestas en el Acuerdo de París, el pacto sellado en 2016 para mantener el alza de las temperaturas este siglo por debajo de 2 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales.
Más eventos extremos
La investigación también revela que sequías e inundaciones fueron los eventos de mayor impacto originados por el cambio climático durante los últimos años. “Mientras que desde 2019 el 12% de la población mundial bebe agua no segura, en 2050 se estima que el número de personas expuestas a riesgo de inundaciones aumentará de 1.200 millones a 1.600 millones”, puntualiza el trabajo.
Leer más ► Por el cambio climático y la deforestación, el río Paraná tendrá bajantes y crecientes más extremas
También se advierte sobre la reducción de la extensión de hielo marino en el Ártico “que ha disminuido en todos y cada uno de los meses entre 1979 y 2018”, según el estudio. Al mismo tiempo, se sigue perdiendo masa de hielo en los glaciares y la subida del nivel del mar se ha acelerado en el último decenio “al tiempo que los océanos han visto cómo su temperatura sube de forma continuada, lo que está teniendo consecuencias meteorológicas y en la biodiversidad”.
Finalmente, el trabajo explica que la pandemia “ha afectado a la recopilación de datos sobre el clima”, lo que puede dejar lagunas en las cifras históricas y perjudicar a los pronósticos de cara a los próximos años.
Te puede interesar







Dejá tu comentario